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pablo iglesias ya ha ganado

No soporto la política, no la aguanto, especialmente la política de España.

No, no me mires así, no me juzgues aún. Me encantaría que me gustara, que me apasionara, que la política me quitara el sueño, pero ni mucho menos es así.

Tengo la vaga sensación de que si no me gusta es porque alguien intentó concienzudamente y durante muchos años que no me gustara.

Tengo 31 años y, aunque he votado siempre que he tenido la oportunidad, lo he hecho todas y cada una de las veces sin ilusión, sin esperanza, algo incluso cercano al hastío y al desagrado.

Eso era hasta hace un año.

Aunque no me guste la política, sin embargo sí hay otras cosas, otras palabras y otros términos que me apasionan y me hacen querer conocer, leer e informarme más: La educación, la educación financiera, la economía, los tratos, los debates, la ciencia, la tecnología, viajar, hablar, escuchar, aprender, rectificar, los mapas, los idiomas, los recursos humanos, las energías renovables, la gestión en su más amplia extensión de la palabra, la logística, la historia…

Todos ellos son campos y conceptos que hacen vibrar mi inteligencia y hacen que quiera estudiarlos a fondo, y en mi grandísimo desconocimiento pienso que todos esos términos, junto con otros más, son los que se deberían englobar dentro de la política.

Cuando leo a los grandes autores lo hago en un intento de encontrar una inteligencia poco común y un tipo de pensamiento que me haga crecer.

Al ver vídeos de los más grandes conferencistas de las últimas décadas, lo hago en una búsqueda de unas palabras que me hagan emocionar, que me hagan soñar para más tarde saltar de la silla y tener algo que crear.

Mi ojos brillan cuando veo a dos o más personas altamente formadas en un tema defender sus ideas con educación, pasión y creatividad.

Si leo a un gran economista hablar de sus teorías y propuestas, ya sean sus palabras de hace 200 años o de su último artículo publicado en un blog hace dos días, se despierta en mí una enorme admiración, pero sobre todo una terrible sed de aprendizaje.

Como decía, hasta hace un año no podía soportar ver un debate en la televisión y era aún peor ver un acto de campaña preelectoral, me aburría leer el periódico en cualquier sección que oliera a política, y sinceramente me sentía insultado cada vez que veía aparecer a uno de esos señores de traje con cualquiera que fuera el color de su corbata.

Eso era hasta hace un año y, por eso, creo que Pablo Iglesias ya ha ganado.

Ha ganado aunque el 20 de diciembre no gane las elecciones. Ha ganado incluso aunque gane y nos arrepintamos todos. Ya ha ganado incluso si gana las elecciones y todos nos alegremos día tras día durante 4 años por su buen hacer y el de su equipo.

Si lo que intentaba Pablo Iglesias y todos los que le apoyan era conseguir un cambio en España, ya han ganado todos, ya lo han conseguido. Si lo que querían es que los jóvenes se vuelvan a sentir atraídos por la política de su país, lo han logrado.

En el debate de ayer dio gusto tener la tele encendida, creo incluso que algunos sentimos en algún punto algo cercano al placer al ver unos moderadores al más puro estilo Jordi Évole, moderadores rápidos, mordaces y siempre políticamente incorrectos para conseguir por fin a unos debatientes correctos, en jaque y muy alejados de su zona de confort.

“Cuando soplan vientos de cambio algunos levantan muros y otros construyen molinos”, cita un viejo proverbio. Al nacer Podemos todos los viejos partidos creían que estaban levantando muros frenéticamente, pero estaban con las narices tan pegadas a su construcción que no fueron capaces de verlo con la perspectiva adecuada. Hoy, unos meses más tarde y viéndolo desde lejos, todos deberíamos darnos cuenta de que lo que realmente construían y hoy siguen construyendo son gigantescos molinos que favorecen el cambio. Todos han cambiado aunque no fuera esa su intención.

Veo ganas de cambiar, ganas de crecer, y donde antes se echaba la culpa al prójimo hoy veo un intento de hacer propuestas, donde antes veía muchísima arrogancia, ahora veo menos, y donde antes veía a políticos que pensaban que hablaban para gente dormida, hoy veo a políticos que piensan que hablan para personas con ganas de escuchar y analizar.

Me encanta la idea de unas elecciones el 20 de diciembre sabiendo que hay millones de personas que van a ir a votar con verdadera ilusión. A veces tampoco hace falta mucho más, ¿no crees? si con un poco de ilusión se arregla la mitad de las cosas en esta vida.

Algunos van a votar a sus políticos de siempre, pero ahora esos políticos se han dado cuenta de que para estar a la altura de esta fiesta hay que mirarse al espejo y seguir poniéndose guapo día tras día. Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes, decía Einstein.

Otros votarán a unos nuevos y no tan nuevos amigos que traen nuevos trajes, nuevas camisas y nuevos colores, pero sobre todo propuestas nunca antes aquí escuchadas.

Votemos lo que votemos y gane el que gane creo que toda España ya ha mejorado, la ilusión ha vuelto, y el cambio está servido.

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En ciencia, ocurre a menudo que los científicos dicen: “¿Sabes?, ése es un gran argumento; yo estaba equivocado.” Y luego cambian su mentalidad y jamás se vuelve a escuchar de sus bocas esa vieja opinión. Realmente hacen eso. No ocurre tan a menudo como debiera, porque los científicos son humanos y el cambio es a veces doloroso. Pero ocurre a diario.
No soy capaz de recordar la última vez que pasó algo así en la política o en la religión”.

Carl Sagan

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Pienso que la vida se mide en ilusiones. Pensar en proyectos y ver cómo te ilusionas sólo con la sensación de que podrían ser realidad. Pero también la vida es movimiento, poner tu cuerpo a funcionar acompañando a las ideas, viéndote a ti mismo crear algo de la nada y sentir que eres útil y poderoso sólo por el mero hecho de ver que puedes, que puedes mirar la vida con ojos de constructor y no sólo con mirada de un turista que pasa por la vida sin despertar un sólo sentimiento, sin aprender, y sin enseñar absolutamente nada. | | | (Viajar sólo a Marrakech, es mi primer Ebook publicado).

4 COMENTARIOS

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Yo siempre he sido alérgica a la política y en el debate de ayer por primera vez no sentí ganas de cambiar de canal y poner los Simpson. Exactamente, algo ha cambiado. Gane quien gane creo que vamos por buen camino. Un abrazo!

  2. Ya haré un comentario en otro momento que me encuentre con ganas, ahora solo digo que espero que tengas razón y tengamos cambios y buenos

  3. Totalmente de acuerdo con tu reflexión. Algo ha cambiado en política que le da una chispa nueva, interesante y nos transmite esa ilusión que la inmensa mayoría teníamos perdida.

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