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Los mejores irrigadores dentales del mercado

Cuando oí hablar de los irrigadores yo pensé: ¡Yo no necesito uno de esos cacharros! Pero un día mi novia se compró uno y yo lo probé, y desde entonces me he vuelto adicto a ese bicho.

Si quieres comprar un irrigador dental y no quieres mirarte 500 modelos, mírate directamente el más vendido de Amazon: El Waterpik Wp-100, y si por un casual eres de los que quiere lo mejor de lo mejor, mírate este de ORAL B, que además viene con un cepillo de dientes eléctrico.

Comparativa de los mejores irrigadores dentales

He creado esta comparativa para que puedas ver de un rápido vistazo los mejores modelos de irrigadores bucales para uso doméstico, con sus precios y sus marcas. Si en cambio prefieres mirar más en profundidad los modelos, así como nuestra opinión personal, puedes leer a continuación.
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EUR 87,89 EUR 33,99 EUR 71,62 EUR 76,50 EUR 32,99

Por qué comprar un irrigador dental

  1. Si tienes las encías delicadas, necesitas un irrigador.
  2. Si tienes gingivitis, (encías inflamadas) necesitas un irrigador.
  3. Si tienes prótesis dentales o implantes, necesitas… bueno ya sabes a qué me refiero. Si quieres llevar la limpieza de tu boca hasta el máximo nivel, necesitas un…
  4. Si piensas que usar el cepillo y pasta de dientes no es suficiente, necesitas un… si  te encanta usar (o lo detestas profundamente) un hilo dental pero quieres conseguir esa limpieza de una manera más natural (pocas cosas hay más naturales que el agua), necesitas un irrigador.
  5. Y si piensas que ir al dentista una vez cada 6 meses es simplemente preventivo, pero que el cuidado de tu boca lo tienes que hacer tú en tu casa todos los días, entonces, ahí sí que estoy seguro, cómprate un irrigador 😉

La higiene bucal casi perfecta ha encontrado en los irrigadores dentales a un potente aliado. Y digo “casi” sólo porque la perfección no existe.

Estos pequeños artefactos, muy utilizados a nivel profesional por dentistas, se han colado en el mercado doméstico y han decidido quedarse.

En un mundo ideal no serían necesarios, porque entonces tendríamos dientes como los tiburones, que cuando se caen salen piezas nuevas y no habría que estar todo el día cuidando la dentición, pero como hemos salido a los mandriles, que con un sólo recambio se apañan toda su vida, pues nos toca, ¡qué le vamos a hacer!, cuidar nuestros dientes como oro en paño.

Por eso, comprar un irrigador dental puede ser una idea maravillosa. Y os explico por qué.

Qué son y para qué sirven los irrigadores dentales

La boca, ese nido de bacterias y gérmenes, demanda una higiene meticulosa que un buen cepillo de dientes y una pasta dentífrica de calidad consiguen sólo a medias.

La base funcional del irrigador dental es la misma que generó, por ejemplo, el Gran Cañón del Colorado: agua, fuerza y tiempo aplicados con buen empeño. Erosión, en una palabra.

Todos los días masticamos agentes de todo tipo que se quedan, a un nivel ínfimo, entre los dientes. Imagínate un bocata de calamares con ketchup, pistachos y acelgas.

De la media barra grasienta que masticas y engulles, un 1% se cuela en esos huequillos entre las muelas y se queda ahí, pudriéndose desde el primer minuto. Pudriéndose.

Si te cepillas bien puedes eliminar un 80% de ese 1%, y podríamos añadir otro 10% si después aplicas hilo dental (parece que no, pero aplicar eficiente y correctamente este hilo lleva su tiempo), con lo que tenemos un porcentaje de… Bueno, como soy de letras y me estoy liando, daré una cifra estimada basada en cálculos lingüísticos: una pizquitina de restos entre los dientes.

Tú sonríes ante el espejo, y te crees que la limpieza ha sido completa, pero no. Lo siento, amigo. Siempre queda una pizquitina.

El irrigador dental complementa esa carencia higiénica dental con una efectividad pasmosa.

Un fino chorro de agua a presión va a llegar a puntos concretos inaccesibles para el cepillo, y arrancará de ahí esos ínfimos trocitos de insana podredumbre. De nuevo agua, fuerza y tiempo. Un cabezal, un motor y un ratillo en el lavabo. Tu dentista en la encimera, y el agente limpiador más efectivo y neutro que existe: H2O. ¿Quién da más?

Cómo usar un irrigador dental

Lo primero que hay que tener en cuenta es que un irrigador bucal no es un juguete. Es una máquina pequeña, pero potente.

Con esto trato de que evites la escena que se produjo cuando utilicé el irrigador de mi señora por primera vez, pensando quizá que, como era muy coqueto (el suyo es un irrigador marca Waterpik), tenía por fuerza que ser sencillo.

Enchufé, rellené y probé el cabezal sin haber leído nada de las instrucciones, y sin comprobar el regulador de la potencia.

¿Resultado? Se llenó todo de agua: el espejo, el resto del cuarto de baño y, de paso, yo. Y menos mal que no me dio por dirigir primero el pitorro al ojo, por ver si inyectaba bien.

En serio: leed las instrucciones de uso. Empezar en una potencia mínima e ir subiéndolos después es lo primero que te dicen.

Su uso es muy sencillo, pero ha de ser metódico para obtener un resultado óptimo. Después del cepillado, se articula el cabezal que se prefiera, se dirige a la boca, se aprieta el botoncito correspondiente… ¡y a hacer pasadas!

Tanto por la parte exterior e interior de los dientes, como por los huecos entre ellas y las encías. No te olvides de poner la cabeza sobre el lavabo, para que el agua sobrante vaya cayendo.

Verás que la primera sensación es extraña, incluso llegarás a pensar que si lo utilizas demasiado te acabará saltando alguna muela. Tranquilos. El agua a presión es lo que tiene.

Para entenderlo completamente hay que probarlo: descubrirás que la higiene oral no ha sido nunca, ni mucho menos, completa con el cepillado.

Creías que los dos o tres minutos que habías empleado anteriormente con tu cepillo y la pasta de dientes era suficiente para sacar todas aquellas esquirlas y cascarillas de palomitas, ¿eh?

Pues ya verás, cuando empieces a escupir cachitos de hierro y cromo que creías imposible que siguieran ahí. Los restos de comida entre los dientes son como una canción de Jimmy Hendrix: no se acaban nunca.

Beneficios de usar irrigadores dentales

Cualquier buen fan del cine de zombies sabe que la boca humana es un excelente transmisor de enfermedades. Si llegan a morderte, la has cagado, amigo. Esto es así porque está sujeta a un constante bombardeo de agentes exteriores, presentes en la comida, la bebida e incluso el aire mismo que respiramos. Estos agentes se alojan en cualquier cavidad que encuentran y hacen de tu boca un verdadero nido de mierda, con perdón de la palabra.

Por eso la higiene oral es tan importante. No se trata sólo de estética, que también, sino de salud, lisa y llanamente. Es lo que tienes que tener en cuenta a la hora de comprar un irrigador dental. Un zombie del Resident Evil lleva en la saliva el Virus T (por ejemplo) y te lo inocula cuando te pega un bocado; pero si quieres un caso más realista, que no todo van a ser ejemplos de videojuegos, ahí tienes la rabia de 28 días después. Eso por no hablar de los dolores (y olores) que provocan las caries y el sarro, o el mal aliento.

Un irrigador dental completa la higiene bucal hasta el máximo que permite el ámbito doméstico. Previene la aparición de sarro, caries, gingivitis… Además, está especialmente recomendado para la limpieza oral si llevas corona sobre implantes; incluso suelen traer cabezales especiales para ortodoncia.

El famoso Aparato, que convierte -también con presión y tiempo- la sonrisa de Quasimodo en la de Brad Pitt, es como un filtro de excrecencias, con tanto cable y ferretería, y toda la porquería que entre en tu boca se acumulará primero allí… y allí se quedará.

El agua expelida a presión por un irrigador dental hará maravillas entre tanto recoveco. ¿Y la lengua? Lo mismo. Esta esponjita carnosa que nos permite recitar a Shakespeare a la luz de la luna está llena de pequeñas rugosidades, siempre húmedas y dispuestas a acoger cualquier mota de detritus que tenga a bien quedarse en ella. ¿Creías que no hace falta limpiarla nunca? De nuevo el irrigador dental hará por la higiene mucho más que un mero cepillado.

¿Cómo elegir un irrigador dental u otro?

La oferta es amplia, aunque no delirantemente exagerada, así que vamos a echar un vistazo a lo más selecto. Ten por seguro que invertir en un artefacto de estos es invertir en salud. Vamos a ver a continuación los mejores podemos de irrigadores:

Waterpik. El irrigador dental más vendido el irrigador más vendido

Precio en Amazon: EUR 87,89

Es la madre de los irrigadores bucales domésticos, y el que descansa en mi cuarto de baño. Por unos 90 euros te llevas un aparato sencillo, potente y efectivo. En cuanto a limpieza los comentarios de los usuarios son unánimes: cumple y con creces. El único inconveniente sería el ruido del motor, un zumbido que puede resultar algo molesto si lo utilizas a altas horas. No es para tanto.

Yo me decantaría por este, sin menoscabo alguno por los siguientes de la lista, ya que es mi señora quien lo adquirió tras varias intensas pesquisas, hace años; y de llevar pantalones y tomar decisiones, ella sabe un rato. ¡Si hubiera escrito esto entonces, cuántas vueltas nos hubiéramos ahorrado! Hoy haré esto por ti. ¡Acierto seguro! 🙂

Hagnsun. El mejor irrigador bucal profesional en calidad precio

irrigador-dental-hangsun

Precio en Amazon: EUR 33,99

En realidad, a nivel doméstico y por los comentarios de los usuarios, no vas a encontrar demasiada diferencia entre este irrigador dental y el famosísimo Waterpik excepto en el precio y, quizá, la manejabilidad. El tubo que une el depósito con la boquilla acusa cierta falta de longitud, lo que lo hace algo menos cómodo, pero lo importante, que es la higiene oral, la tiene cubierta. Una buena opción para ir empezando en el mundo del dentista en casa.

Oral B. Irrigador dental recomendadoIrrigador dental de oral b

Precio en Amazon: EUR 71,62

Este irrigador viene avalado por la marca Oral B, así que hay poco más que decir. Ciento catorce de cada diez dentistas recomiendan su uso. Pequeño, efectivo, potente, barato, fácil de usar… Las esquirlas entre los dientes tienen los días contados. Particularmente usamos en casa los cepillos eléctricos de esta marca y son auténticos pepinos; sin duda será nuestra opción cuando el irrigador que tenemos ahora pase a mejor vida.

Philips. Irrigador bucal barato de

Irrigador dental barato de philips
Precio en Amazon: EUR 76,50

Este pequeño y manejable irrigador dental utiliza una combinación novedosa de aire y agua, por lo que el depósito para líquido es menor y han podido hacerlo portátil y venderlo a un precio asequible. A cambio de, quizá, la incomodidad de dos o tres recargas por uso, tienes la portabilidad absoluta. Sin cables, sin enchufes. La marca, además, es de nuestra absoluta confianza. ¿Recuerdas los mejores cortapelos del mercado? POSESO.

El mejor irrigador oral portátil | Breett

Irrigador portatil
Precio en Amazon: EUR 32,99

Si lo que buscas es manejabilidad, funcionalidad y, como a mí, te cuesta más llegar a fin de mes que a un gordo pedir una ensalada en el Burger, esta es la mejor opción para ir adentrándote en la compra de un irrigador dental.

Sus prestaciones son básicas a nivel doméstico y cubren su función. Si más adelante te descubres a ti mismo pensando que te fascina el maravilloso mundo de los irrigadores orales (y ojo, no es broma: la cosa engancha), siempre tendrás tiempo de ahorrar un poco y hacerte con uno de más categoría. Si estás empezando, puedes hacerlo por este. Portátil y efectivo, y sobre todo, barato. ¡Sus y a él!

Mi opinión personal de los irrigadores dentales

Es cierto, y entono el “mea culpa”: cuando Doña empezó a dar la barrila en casa para hacerse con un irrigador dental, lo primero que pensé fue que su utilidad iba a ser nula y que, como me pasa a veces a mí cuando entro en una tienda Game y me encapricho de algo por su envoltorio, íbamos a tirar el dinero. La búsqueda, como he dicho, fue exhaustiva; pero ella, que trabaja precisamente en una clínica dental, había sido bien aconsejada. Utilizaba el hilo dental después de cada cepillado, cosa que yo apenas he hecho nunca, así que comprar un irrigador dental era el siguiente paso, algo casi tan inevitable como ponerle tilde a “ti” (aprovecho, amigos, tenedlo siempre en cuenta: ni la lleva ni la ha llevado nunca).

Lo compramos por internet y fue una señora inversión, porque desde el momento mismo en que entró en casa se hizo con su huequecito en nuestros corazones. Ha sido y es utilizado a diario, y todo lo que leáis en las opiniones será cierto: arranca la comida de los dientes sin agresividad ni daño alguno para las encías, y deja una boca fresca, rica, sabrosa, que vuestros respectivos amados y/o amadas no querrán evitar besar.

Un consejo añadido por muchos de los usuarios y de los fabricantes es añadirle un poco de colutorio al agua. El “colutorio” no es un lugar donde se hacen “lladamas tefelónicas”, sino un producto de enjuague bucal.¡Hacedlo también!

Abrid el paquete con mimo, leed y seguid las instrucciones y empezad a libraros de ese cacho de perejil que se alojó entre las muelas en aquel banquete de Navidad de 1996. Y en cuanto le hayáis pillado el truco a su uso (insisto, no es complicado, es que yo soy un zote), salid a la calle a repartir por el mundo todos esos besitos que os guardáis desde hace años.

Porque en el mundo hacen falta más besitos y menos hostitas, ¿eh? Que ya tenemos bastante con lo que tenemos.

Qué dicen los dentistas

Me dado unas vueltecitas por internet hasta encontrar una página muy interesante de dentistas en Murcia, donde explican su visión en un artículo titulado “Cuál es el mejor irrigador dental”. Verás que no tiene desperdicio:

“¿Quién debería utilizar un irrigador dental? Cualquier persona con una prótesis fija como coronas, fundas o puentes, sujetas sobre dientes o sobre implantes, puede beneficiarse del uso de un irrigador, puesto que le ayudará a limpiar zonas en las que apenas se pueden retirar los restos de comida si no es con ayuda de hilo dental o un chorro de agua a presión.

Además, las personas que padezcan enfermedad periodontal, y que tengan ‘troneras’ o grandes espacios entre los dientes motivados por la pérdida de encía, encontrarán que un irrigador dental les ayuda a mejorar considerablemente su higiene

Por último, los pacientes que lleven ortodoncia con brackets de cualquier tipo, agradecerán también el uso de un irrigador dental, que les ayudará a realizar una limpieza profunda en cualquier zona de su boca.”

** Información sacada de clinicadentalmurcia.com **

Precios

El rango de precios de los irrigadores dentales para uso doméstico va desde los 30 euros los más sencillitos, hasta los 130 los más profesionales y completos.

Marcas

Las mejores y más reconocidas marcas de irrigadores son Waterpik y Oral B, luego nos encontramos a Hangsun que es una empresa china que fabrica un modelo muy ecoconómico y muy completo.

Irrigadores bucales opiniones

★★★★★ “Los irrigadores son un aparato totalmente recomendable para el cuidado de las encías. Para las personas que tenemos prótesis y/o implantes es imprescindible. Hace una limpieza profunda y para los espacios interdentales donde no entra ni el cepillo ni la seda dental actúa a la perfección y limpia de maravilla”.
★★★★★ “Tengo gingivitis (inflamación de las encías) y es perfectao para mí. Me lo recomendó el dentista y ahora entiendo por qué”.
★★★★★ “Cuando empiezas a usarlo no puedes parar. No me podía siquiera imaginar la sensación de limpieza que se te queda en la boca cuando lo utilizas”.
★★★★★
“Tengo las encías súper delicadas y pensaba que no iba a poder usarlo, pero al probarlo me di cuenta que no me hacía daño y que limpia todos los restos de comida”.

Dónde comprar

Para comprar un irrigador dental mi consejo es el de siempre: Compara entre las tiendas de barrio como farmacías o tiendas de electrodomésticos, los grandes almacenes como Mediamarkt o Corte Inglés, y en las tiendas online como Amazon.

Allá donde encuentres el mejor trato, o la mayor calidez humana, o las mejores recomendaciones, o incluso el mejor precio, lánzate a su compra.

Reseña Panorama
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Madrid, 1977. Ha publicado relatos de fantasía, terror y ciencia ficción en varias antologías, además de una novela en Amazon en 2013, Parásitos, todo un derroche de conceptos indefinidos y, parafraseando a Los Simpson, “la respuesta a la pregunta que las editoriales nunca han hecho”. Publica también cuentos y relatos cortos en su web de insospechado nombre, www.cuentosyrelatoscortos.com
Actualmente trabaja en varios proyectos literarios y, según sus cálculos, conseguirá salir de esta crisis justo cuando dé comienzo la siguiente.

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