El mejor abogado penalista de Madrid

El mejor abogado penalista en marid
¿Buscas el mejor abogado penalista en Madrid? Si vives en la capital y necesitas encontrar los mejores abogados penalistas para tu defensa o para ejercer la acusación particular en un determinado proceso penal, aquí hallarás toda la información que precises al respecto. Piensa que elegir al mejor despacho de abogados penalistas puede ser el factor clave para conseguir una sentencia absolutoria, si lo requieres para tu defensa, o una sentencia condenatoria si lo que pretendes es ejercer la acusación particular y obtener la condena del acusado y, en su caso, una indemnización a tu favor.

¿Qué es el Derecho Penal?

Que es el derecho penal

El Derecho Penal es aquella rama del Derecho conformada por el conjunto de normas que regulan el poder punitivo del Estado, determinando para ello los diferentes tipos de delitos y las penas que se establecen para su castigo en cada caso. A este respecto, puede distinguirse entre un derecho penal objetivo, que sería el referido a las normas jurídicas penales en sí mismas, y un derecho penal subjetivo, que contemplaría la aplicación de las diferentes sanciones a cada uno de los tipos ilícitos comprendidos dentro de tales normas.

El objetivo del derecho penal sería, en definitiva, la protección de determinados bienes jurídicos, ya sean individuales o colectivos, y la promoción de la paz social, actuando para ello a través de normas impuestas con carácter imperativo por parte del Estado, quien tendría en este ámbito el monopolio en lo que se refiere al uso de la fuerza. En este sentido, el derecho penal vendría a prohibir todas aquellas conductas dirigidas a poner en peligro o lesionar alguno de tales bienes jurídicos protegidos, y sancionarlas en caso de ser, pese a tal prohibición, perpetradas.

Las herramientas de que dispone el derecho penal en su reacción frente al delito serían de dos tipos: las denominadas medidas de seguridad, tendentes a la prevención, y las medidas de sanción, que serían las diferentes penas con que se castiga cada delito. Tales penas, a su vez, pueden ser de diferente índole: privativas de libertad (prisión), restrictivas de otros derechos (por ejemplo, privación del permiso de conducir durante un determinado tiempo, prohibición de residir en determinado lugar, inhabilitación para ejercer ciertos cargos, etcétera) o pecuniarias (multas).

En cuanto a la naturaleza del derecho penal, puede decirse que pese a ser predominantemente de derecho público, cuenta también con ciertos elementos e instituciones que lo aproximan al derecho privado, tal y como sucede, por ejemplo, con los llamados delitos privados, como pueden serlo los de injurias y calumnias, que solo se castigan a instancia del perjudicado a través de querella, sin intervención del Ministerio Fiscal.

Principios informadores del Derecho Penal

Principios informadores del derecho penal

El derecho penal está sujeto a una serie de principios generales que funcionan a modo de garantías. Están recogidos en el Título Preliminar del Código Penal y algunos de ellos garantizados asimismo por la propia Constitución Española. Estos principios rectores, a los que no puede sustraerse ningún proceso penal, vendrían a ser los siguientes:

Principio de intervención mínima

En base al llamado principio de intervención mínima, el derecho penal tendría el carácter de último recurso al que solo acudir cuando, habiendo fracasado otros mecanismos de protección menos contundentes, resulte indispensable frente a graves actos lesivos de bienes jurídicos que requieren una especial protección.

Principio de legalidad

El principio de legalidad es uno de los más importantes principios del derecho penal y se basa en el aforismo latino nullum crimen nulla poena sine previa lege, esto es, no puede haber delito ni pena sin una ley previa que así lo disponga. Este principio está, además, recogido en la Constitución Española, cuyo artículo 25.1 viene a decir que “nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de producirse no constituyan delito, falta (actualmente delito leve) o infracción administrativa según la legislación vigente en aquel momento”.

Por consiguiente, la ley penal debe fijar la conducta tipificada como delito y la pena que corresponde a su perpetración, toda vez que si no lo hace, la persona que haya realizado tal conducta no podrá ser castigada penalmente, por muy reprochable que pudiera ser su acción.

Una de las consecuencias del principio de legalidad es que, al contrario que en otras jurisdicciones, en la jurisdicción penal no se pueda aplicar la analogía, de tal modo que solo se pueden castigar los hechos que vengan expresamente recogidos en la ley como delitos.

Principio de irretroactividad de la ley penal desfavorable

El principio de irretroactividad viene a decir que no podrá castigarse ningún delito con pena que no estuviese ya establecida legalmente con anterioridad a haberse cometido. Es decir, las leyes penales desfavorables carecen de retroactividad. Este principio incide de lleno en el concepto de seguridad jurídica, de manera que toda acción u omisión esté sujeta a las leyes vigentes y, por tanto, conocidas en cada momento.

Principio de retroactividad de la ley penal más favorable

Este principio funciona en sentido inverso al anterior, de tal modo que las leyes penales podrán tener efecto retroactivo cuando favorezcan al reo, incluso en el caso de que al entrar en vigor ya hubiese recaído sentencia firme en el proceso y el afectado estuviese ya cumpliendo condena.

Principio de territorialidad

El principio de territorialidad determina que la ley penal española se aplique a los delitos que se hayan cometido dentro del territorio español, independientemente de la nacionalidad del autor o de la víctima.

Principio “nom bis in ídem”

Este es un principio básico del Derecho Penal y significa que ninguna persona puede ser juzgada o condenada dos veces por unos mismos hechos delictivos. De igual forma, unas mismas circunstancias no pueden ser tenidas doblemente en cuenta para determinar la naturaleza de un hecho delictivo.

Principio de culpabilidad

Este principio viene recogido en el artículo 5 del Código Penal, que señala que “no hay pena sin dolo o imprudencia”. Esto significa que al sujeto solo podrá imputársele responsabilidad penal si tuvo intención de cometer el delito de que se trate (dolo) o si se trata de un acto que era previsible y, por tanto, pudo evitarlo (culpa o imprudencia). Del mismo modo, solo pueden castigarse las conductas que lleguen a materializarse en una acción delictiva, es decir, no puede ser castigada la simple idea de querer cometer un delito.

Imbricado con este principio de culpabilidad se halla el conocido aforismo in dubio pro reo, que significa que si existen dudas sobre la culpabilidad del acusado, este no podrá ser condenado.

Principio de proporcionalidad

Este principio implica que las penas con que se castigue una determinada conducta ilícita han de ser en todo caso proporcionales a su gravedad. Establece, por tanto, una limitación de la sanción en función del daño que se haya causado.

Principio de igualdad

En base al principio de igualdad, la comisión de un delito tendrá las mismas consecuencias jurídicas con independencia de quien sea la persona que lo haya cometido.

Principio de presunción de inocencia

La presunción de inocencia constituye otro de los principios básicos del ordenamiento jurídico español en materia penal. Implica que, como regla general, toda persona es, en principio, inocente y que solo a través de un juicio celebrado con todas las garantías, en el que se demuestre fehacientemente la culpabilidad del acusado, podrá el Estado declarar su culpabilidad y, por tanto, aplicarle una pena o sanción.

El abogado en el proceso penal

El abogado en el proceso penal

Ni los investigados, ni los acusados ni los acusadores (excepción hecha del Ministerio Fiscal y del Abogado del Estado) pueden actuar personalmente en los procedimientos penales, sino que necesitan hacerlo siempre por medio de procurador que los represente y de abogado que los defienda.

Esta necesidad se hace sobre todo patente desde la óptica del acusado, donde la intervención del abogado que lleve su defensa alcanza rango constitucional (artículo 24.2 de la Constitución Española), de tal forma que cualquier actuación donde haya de intervenir el acusado exige obligatoriamente la presencia de letrado que le asista, hasta el punto de que si el propio acusado no lo nombra voluntariamente, el tribunal está obligado a nombrárselo de oficio. Esta designación de abogado de oficio se realizará a través de los Colegios Profesionales.

En definitiva, si tienes que intervenir en un procedimiento penal como acusado o como acusador, necesitarás contar en todo momento con una defensa técnica letrada, la cual habrá de asumirla siempre un abogado colegiado.

¿Qué hace un abogado especialista en Derecho Penal?

Que hace un abogado especialista en derecho penal

Para responder con criterio y rigor a esta pregunta, hay que tener en cuenta que los abogados especializados en Derecho Penal pueden desarrollar su labor tanto en el ámbito de la defensa como en el de la acusación. Dicho esto, la función básica de un abogado criminalista es la de defender a sus clientes ante los tribunales en aquellos procesos seguidos por infracción de las normas contenidas en el Código Penal.

Son muchos y muy variados los asuntos que pueden llevar los abogados penalistas, en función de los diferentes tipos de delito contemplados. A este respecto, pueden estar especializados en los siguientes delitos:

  1. Delitos contra la vida y la integridad física. En este apartado estarían comprendidos, entre otros, el homicidio, el asesinato o los delitos de lesiones.
  2. 2. Delitos contra el patrimonio. Aquí entrarían el hurto, el robo, la estafa y otros delitos similares.
  3. 3. Delitos contra la seguridad pública. En este apartado tendrían cabida delitos como los incendios forestales y los estragos.
  4. 4. Delitos de índole sexual. Serían el acoso, los abusos sexuales o la agresión sexual.
  5. 5. Delitos contra la salud pública. Aquí se incluirían los delitos relacionados con el tráfico de sustancias estupefacientes y psicotrópicas.
  6. 6. Delitos de naturaleza informática. Se incluirían en esta especialidad todos aquellos delitos relacionados con la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos y sistemas informáticos, tales como el acceso ilícito a tales sistemas o la interceptación ilícita de datos informáticos.
  7. 7. Delitos contra el honor. Esta especialidad comprendería los delitos de injurias y calumnias.
  8. 8. Otros delitos. El Código Penal incluye varios otros delitos, como pueden ser los relacionados con la seguridad en el tráfico, los delitos contra los derechos de los trabajadores, los referidos a la competencia desleal, etcétera.

Lo importante, en todo caso, es encontrar siempre el mejor abogado penalista dentro de cada una de esas especializaciones.

Por otro lado, dentro de lo que es la labor de defensa propiamente dicha, las principales funciones de los abogados criminalistas serían:

  • Asistencia al detenido tanto en la comisaría de policía como, en su caso, en el juzgado de guardia.
  • Asistencia a su cliente en el centro penitenciario en el que haya podido ser recluido.
  • Proposición de los medios de prueba oportunos dentro del procedimiento penal.
  • Presentación de los escritos de defensa o acusación, según el caso.
  • Presentación de los recursos que se consideren necesarios en defensa de los intereses de su cliente.
  • Asistencia al cliente en las declaraciones y comparecencias que deba realizar en el juzgado a lo largo de la instrucción del procedimiento.
  • Asistencia al cliente en la vista del juicio oral.
  • Asistencia al cliente durante la fase de ejecución de la pena o penas que le hayan sido, en su caso, impuestas.

En definitiva, un abogado penalista se ha de encargar de auxiliar a su cliente de manera óptima tanto antes como durante el proceso, a lo largo de todas sus fases, asesorándole sobre las diferentes opciones y alternativas que se le presenten en todo momento, todo ello con el objetivo último de conseguir la sentencia más favorable o, en su caso, el mejor convenio para el cliente.

¿Cómo encontrar al mejor abogado penalista de Madrid?

Qué es el derecho inmobiliario (4)

Tratándose de un asunto enmarcado dentro del Derecho Penal, lo aconsejable es ponerse siempre en manos del mejor abogado penalista, para lo cual es fundamentar conocer a fondo lo que ofrecen los diferentes despachos de abogados penalistas en Madrid u otras ciudades, a fin de elegir al profesional o los profesionales que se ocupen de su asesoramiento, defensa y representación en el proceso de que se trate.

Para saber cuál es el mejor abogado penalista de Madrid, es necesario tener en cuenta no solo su formación en derecho penal, sino también su experiencia. A este respecto, para asesorar y defender de manera adecuada los intereses de sus clientes, el abogado especialista en derecho penal ha de tener no solo un amplio conocimiento de la legislación vigente en esta concreta materia, sino también conocer a fondo el funcionamiento práctico del sistema judicial y de los diferentes órganos judiciales que lo componen, para lo cual precisa de cuando menos una contrastada experiencia litigando ante los diversos tribunales de justicia.

Otro factor importante a tener en cuenta es la especialización. Lo mejor en este aspecto es contratar a aquellos abogados penalistas que estén especializados en el delito concreto que constituye el asunto que nos ocupe.

Teniendo en cuenta la enorme trascendencia que pueden llegar a tener los procesos penales, elegir al mejor abogado penalista resulta una decisión crucial, entre otras cosas porque de su pericia pueden depender aspectos tan cruciales como tu libertad, tu patrimonio o tu honor. Ten en cuenta que las leyes penales imponen a menudo castigos muy severos, con penas que pueden llevar aparejadas importantes multas e incluso prisión. Por ello es fundamental tomarse el debido tiempo para que la elección final sea la más acertada. Así, la diferencia entre contratar los servicios de un simple abogado o contratar al mejor de ellos puede en ocasiones equivaler a la distancia entre perder o ganar el pleito, o lo que es lo mismo, ser condenado o absuelto. Será necesario, entre otras cosas, informarte sobre los diferentes bufetes de abogados penalistas en Madrid y decantarte por aquel que más solvencia demuestre, mayor experiencia acumule y te garantice un trabajo profesional y responsable en la defensa de tus derechos e intereses.

Es muy importante asimismo que el abogado que elijas te inspire la máxima confianza, ya que no en vano en derecho penal, más que en cualquier otra rama del Derecho, se requiere que el cliente deposite una sólida y completa confianza en su abogado. Hoy en día, gracias a internet y las nuevas tecnologías, es fácil conocer la actividad de cualquier profesional y, por tanto, comprobar la calidad de los servicios que ofrece.

Otro importante factor a tener en cuenta a la hora de decantarse por un bufete de abogados penalistas en Madrid es que entre su plantilla haya siempre alguien que atienda tus consultas y llamadas, así como que se encuentre disponible las 24 horas ante cualquier urgencia.

Las ventajas de elegir a los mejores abogados penalistas resultan, por tanto, evidentes. Ser detenido y/o acusado de haber cometido un determinado delito es una de las situaciones más difíciles a las que puede enfrentarse una persona, hasta el punto que son numerosas las preguntas que asaltan en ese momento al acusado, paralizado a menudo por la indecisión. La mejor ayuda en tales momentos es, sin duda, la que proviene de un abogado especializado en derecho penal, quien explicará a la persona implicada cuáles son las consecuencias a las que se enfrenta y establecerá desde un principio la mejor estrategia de defensa.

De forma análoga, en el supuesto de que tú o un familiar sometido a tu patria potestad o tutela haya sido víctima o perjudicado por un determinado delito, tienes derecho a personarte en la causa penal como acusación particular, para lo cual necesitarás igualmente los servicios y el asesoramiento de un buen abogado penalista en Madrid.

El precio de un abogado penalista en Madrid: minuta, honorarios y presupuesto

El precio de una bogado penalista en madrid

Un elemento que necesariamente se ha de tener en cuenta a la hora de escoger un abogado penalista son sus honorarios. Hay que señalar a este respecto que al ser la suya una profesión liberal, el abogado puede establecer libremente sus minutas, con lo que estas pueden variar mucho de unos bufetes a otros. Es cierto que los Colegios de Abogados de cada demarcación territorial establecen unos determinados baremos, pero en ellos solo se incorporan criterios orientadores, no obligatorios. Podemos decir, por tanto, que los honorarios del abogado penalista serán los que se determinen entre este y su cliente de común acuerdo.

Con carácter general, la minuta del abogado va a depender de varios factores, tales como la categoría y renombre del despacho donde este ejerza, la complejidad del asunto a llevar (no es lo mismo, por ejemplo, un juicio derivado de un accidente de tráfico que un sumario por un delito grave) o el tiempo que se prolongue el litigio y el número de fases por las que atraviese: fase de instrucción, juicio oral, fase de apelación y, en su caso, casación.

Lo más aconsejable es que antes de contratar a cualquier profesional le pidas un presupuesto detallado en el que se recojan tanto sus honorarios como el resto de gastos extraordinarios que pueda acarrear el proceso, tales como nombramiento de un procurador que se encargue de la representación procesal del cliente, necesidad de peritajes, testimonios notariales, etcétera. En el presupuesto es recomendable que figure asimismo la forma de pago y, en su caso, los plazos y cuantías a que se sujete. Es importante que tanto cliente como abogado firmen esta hoja de encargo y se quede cada uno una copia, a fin de tener la seguridad de que se cumple en todo momento lo pactado.

En todo caso, se aconseja solicitar presupuesto a varios abogados, ya que de este modo se podrá comparar y tomar en consideración no solo el precio, sino el valor que cada abogado pueda aportar en base a su formación y experiencia profesional. Sea como sea, los servicios jurídicos no suelen ser baratos, por lo que debes saber cuánto estás dispuesto a gastar en un buen abogado penalista.

Por otro lado, si tu situación económica se encuentra por debajo de ciertos umbrales que impliquen una insuficiencia de recursos para litigar, podrás acceder al llamado beneficio de justicia gratuita, que te permitirá obtener una defensa y representación gratuitas dentro del procedimiento penal de que se trate. Este derecho es extensible a todos los ciudadanos, incluso aunque sean extranjeros y no residan legalmente en territorio español.

Principales modos de determinación de los honorarios

Son varias las formas en que los abogados criminalistas de Madrid tienden a fijar sus honorarios. Entre los más comunes pueden señalarse los siguientes:

  • Retribución por porcentaje. Este sistema es común cuando en un procedimiento penal se reclaman indemnizaciones por daños y perjuicios. En estos casos el abogado puede pactar con su cliente el cobro de un porcentaje de lo que obtenga por dicha indemnización. Es lo que se conoce también como cuota litis. Este sistema está limitado a aquellos supuestos en que el cliente actúa como perjudicado o parte acusadora. Suele darse a menudo en los procedimientos penales seguidos por lesiones o a consecuencia de accidentes de tráfico.
  • Retribución fija o tanto alzado. En este caso se pacta desde un principio una suma fija y cerrada por toda la intervención profesional del letrado hasta la finalización del procedimiento, incluidas todas sus fases procesales. No obstante, puede acordarse también un precio cerrado y determinado para cada una de tales fases (instrucción, juicio oral, apelación, etcétera)
  • Retribución mixta. Se pacta una cantidad fija para el inicio del caso y un porcentaje en función del beneficio que el abogado obtenga para su cliente.
  • Retribución por gestión. En este caso las cantidades se van pagando conforme se van sucediendo las distintas actuaciones del abogado dentro de las fases por las que transcurra el proceso.

Sea cual sea la fórmula que se pacte, lo importante es que quede plasmada por escrito de una forma detallada y diáfana, ya sea en el presupuesto de honorarios, ya en la hoja de encargo profesional o en otro documento similar.

Por otro lado, es muy usual que el abogado solicite al cliente una cantidad en depósito antes de comenzar a desarrollar sus servicios. Este anticipo es el que se conoce habitualmente como provisión de fondos.

En cambio, a diferencia de lo que sucede en los países anglosajones, en España no es habitual que los abogados cobren sus tarifas en virtud de un estricto criterio temporal, esto es, en función de las horas dedicadas al caso en concreto.

Otros elementos a tener en cuenta antes de reunirse con el mejor abogado penalista

Elementos para reunirse con un abogado penal

Una vez te hayas decidido a contratar los servicios de un determinado abogado o bufete especializado en Derecho Penal, es importante que en la reunión con tu abogado le facilites toda la información que tengas disponible sobre el asunto en cuestión, a ser posible siguiendo un orden lógico y cronológico de los hechos. En especial sería conveniente:

  • Preparar por escrito un borrador en el que figure todo cuanto quieras exponer y cuáles son tus pretensiones.
  • Presentar un listado con las direcciones y números de teléfonos de aquellas personas que deban intervenir en el pleito, en particular testigos y peritos.
  • Llevar los documentos originales que el abogado vaya a necesitar como medios probatorios, así como fotocopias de los mismos. Pregunta siempre a tu abogado en qué casos serán necesarios los documentos originales y en cuáles bastarán las copias.

Las costas en el proceso penal

Las costas en el proceso penal

Las costas procesales son aquellas cargas de carácter económico en que incurren las partes por su intervención en un determinado proceso. Entre tales gastos se encuentran también los honorarios del abogado.

En el proceso penal propiamente dicho, la ley establece que todo auto o sentencia que ponga fin a una causa penal habrá de resolver sobre el pago de las costas procesales. A tal efecto, el juez podrá adoptar alguna de las siguientes disposiciones:

  • Declarar las costas de oficio. Así será en el supuesto de que el fallo sea absolutorio y no haya condena a su pago para la acusación particular. En tal supuesto, cada parte deberá correr con sus gastos propios.
  • Condenar al procesado o procesados al pago de las costas. Se produce en caso de sentencia condenatoria. Si fuesen varios los condenados, deberá señalarse la parte proporcional por la que deba responder cada uno de ellos.
  • Condenar el querellante particular o actor civil al pago de las costas. Será necesario que este haya actuado con temeridad o mala fe.

La tasación de costas la efectuará el letrado de la Administración de Justicia del órgano judicial que sea competente para la ejecución de la sentencia y en ella se incluirán los honorarios de los abogados, procuradores, peritos y otros profesionales que hayan intervenido en el pleito, las indemnizaciones a los testigos y los demás gastos que resulten pertinentes y estén debidamente justificados.

Conclusiones sobre los abogados especializados en derecho penal en Madrid

A la vista de todo lo expuesto, puede concluirse diciendo que elegir al mejor abogado especializado en derecho penal te aportará numerosas ventajas, ya que este sabrá planificar y desarrollar la estrategia más adecuada en función del tipo de delito. No te olvides que la gran complejidad de los procedimientos penales requiere una alta especialización y experiencia por parte del abogado que los lleve, así como una dedicación plena, puesto que puede estar en juego no solo tu patrimonio, sino algo mucho más importante, como es tu libertad.

Ten además presente que, al igual que sucede en medicina, los problemas de índole penal ofrecen mayores posibilidades de saldarse de manera satisfactoria si se abordan cuanto antes. Por tanto, si necesitas un abogado penalista, ya seas la parte acusada o la acusadora, contrátalo desde el principio y procura que sea alguien que te inspire la máxima confianza y cuente con la experiencia necesaria para abordar el caso con absoluta solvencia.

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