El mejor abogado matrimonialista de Madrid

Mejor abogado matrimonialista madrid

Si estás buscando el mejor abogado matrimonialista de Madrid porque buscas asesoría o defensa en un caso relacionado con tu matrimonio, aquí podrás encontrar toda la información que necesites para resolver tu problema, dado que encontrarás los mejores abogados especialistas en divorcios.

Abogado matrimonialista: Qué es

Un abogado especializado en divorcios o separaciones puede ser una definición más que aproximada a esa pregunta. Es un profesional del derecho, es decir, un jurista que posee una amplia experiencia y manejo en este tipo de pleitos o conflictos entre la pareja.

De esta primera definición pueden derivarse otras muchas consecuencias que requieren un tratamiento legal contencioso o un mutuo acuerdo previo (o durante el litigio), como el régimen económico, la custodia de los hijos, el devenir del hogar familiar, etc.

Una vez conocidos los pasos a seguir para un divorcio o separación y una vez producida la sentencia matrimonial, tu mejor abogado de familia debe velar por su cumplimiento y ejecución dentro y fuera del territorio nacional, junto con el exacto cumplimiento de todas y cada una de las medidas adoptadas por el juez.

Qué buscar en el mejor abogado especializado en divorcios en Madrid

A la hora de escoger al mejor abogado de divorcios para tu caso concreto en Madrid hay que tener presente varios requisitos indispensables. Un divorcio o una separación es una negociación o un litigio, dependiendo de cómo se vayan desarrollando los acontecimientos.

Tu abogado en esta situación debe cumplir con ciertas cualidades fundamentales que harán llevar a buen término tu conflicto. Así, la capacidad para negociar se convierte en el principal valuarte que debe atesorar quien está representando tus intereses. Hay que decir que en buena parte de los casos es el acuerdo extrajudicial el que terminará por resolver la situación, por tanto, una persona con capacidad de negociar, de ofrecer soluciones, de tener en cuenta los puntos de vista o necesidades de la otra parte, resulta crucial.

Otra cuestión muy importante es que conozca bien el terreno de juego, es decir, los juzgados de la provincia donde se desarrollará todo el proceso. No todos los jueces son iguales y no todos los fiscales operan con las mismas estructuras mentales. Conocer cual es la tendencia personal de cada uno facilitará la labor, ofrecerá confianza en el desarrollo de su trabajo y todo esto se traducirá en una mejor solución a tus intereses.

En primer lugar la redacción de la demanda es el segundo paso con frecuencia. El primero es tratar de ponerse en contacto con el abogado de la otra parte y tratar de llegar a un acuerdo siempre que el cliente no quiera llegar al litigio como única solución preferida al conflicto.

Si estamos ante este último caso lo primero que debe hacer el mejor abogado matrimonialista es redactar una demanda. En ella hará constar todos los antecedentes de hecho y de derecho, reflejando por último el petitum o petición final solicitada al juez. Hay que decir, y esto es algo que debe saber tu abogado, que nunca hay que quedarse corto en el petitum, pues el juez puede conceder menos de lo solicitado por el actor, pero no más.

Por ello, los mejores abogados de divorcios deben saber cuándo es el mejor momento para presentar una demanda o, por contra, para establecer las vías de una negociación que contente a ambas partes, pues existe la posibilidad de estar perdiendo el tiempo, el dinero y las energías en una negociación que no puede llegar a buen puerto, porque cuando la negociación queda encayada comienzan a surgir desconfianzas, temores y otra serie de sentimientos muy negativos que solo sirven para entorpecer aún más cualquier medida eficaz y más rápida que pudiera adoptarse.

Ley de divorcio en España

Toda la normativa que lo regula ha emanado en sus orígenes de sucesivas leyes que han ido modificando el Código Civil, y, por tanto, el derecho de familia. Actualmente se regula en el Libro I, Título IV del Código Civil.

No obstante, con su elevación a ley en 1932 por la más que fugaz Segunda República, su posterior desaparición durante el franquismo en 1939 y su vuelta en 1982 tras el advenimiento del llamado régimen “democrático”, vuelve a establecerse una necesidad de la población que siempre ha estado ligada a criterios morales e incluso de adoctrinamiento ideológico.

No cabe duda de que la ruptura de una relación personal, matrimonial, de convivencia, y todo lo que ello implica, es un derecho y una necesidad del ser humano, que merece buscar en su vida nuevas y mejores opciones, es por ello que surgen los abogados para divorcios.

Hoy día tan solo el Vaticano y Filipinas prohíben el divorcio, aunque el Derecho Canónico relativo al matrimonio permite su nulidad cuando se cumplen una serie de requisitos.

En 2005 se vuelve a legislar permitiendo una mayor rapidez, de forma que tanto casarse como divorciarse puede llevar casi el mismo tiempo siempre que exista mutuo acuerdo, pues los litigios y procedimientos judiciales en España son bastante lentos.

Divorcio Express. Qué es, en qué casos es posible y en cuáles no

Si alguien quiere saber cómo divorciarse lo mejor posible ésta es la modalidad ágil y más barata. No requiere presentar o alegar ningún motivo, pero solo podrás acogerte a él cuando exista mutuo acuerdo de los cónyuges. Se crea por ley en 2005 y requiere una serie de trámites y requisitos:

  • Deben haber transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio, salvo que se alegue riesgo para la vida o la integridad personal, sexual o la libertad.
  • Las leyes a aplicar son las españolas, las europeas y las internacionales. Éstas últimas en caso de que haya implicaciones del matrimonio con otros países europeos o extranjeros que requieran el uso y aplicación del Derecho Internacional Privado.
  • Los cónyuges deben presentar: el convenio regulador, que es el documento donde se establecen todas las medidas que implican el divorcio, es decir, quién usará la vivienda y el ajuar de la familia, todo lo relativo al régimen económico del extinto matrimonio como las pensiones, las cargas del matrimonio, el régimen de alimentos y toda la actualización sobre estas materias, la liquidación del régimen económico matrimonial, etc.
  • También deberán hacer constar el acuerdo de separación y su declaración firme y sin equívocos de su voluntad para divorciarse.
  • En este caso las partes solo podrían acudir al juez en caso de aprobación del mencionado convenio regulador.
  • El divorcio notarial: Se puede acudir a la notaría para su firma y entrega de documentos, y para extender la consiguiente escritura pública de divorcio. La notaría podrá escogerse entre la del último domicilio común de los cónyuges o la del lugar del domicilio o residencia habitual de cualquiera de los cónyuges. Decir que las oficinas consulares no pueden expedir esta escritura aunque posean funciones notariales.

Se debe acudir, es obligatorio, con abogado y procurador, pero se permite compartirlos entre ambos cónyuges.

En el caso de los hijos parece haber un problema de interpretación legal en el Código Civil sobre si el consentimiento de éstos últimos es requisito sine qua non, pero de una lectura e interpretación sistemática se desprende que no es indispensable dicho consentimiento.

Ahora bien, de faltar no podría aprobarse el convenio regulador y éste debería ser entonces aprobado por el juez, ya que en caso contrario no se habrá formalizado el divorcio. Eso sí, aparte de dicho convenio, el juez no podrá entrar a conocer del contenido del acuerdo de divorcio en sí.

Diferencia entre separación y divorcio

Una pareja frente a un abogado matrimonialista para conseguir el divorcio

Seguramente te estés planteando qué ventajas e inconvenientes habría entre elegir una opción u otra. Sin embargo, esto no es un problema, pues conociendo el régimen jurídico de ambas modalidades la decisión será mucho más fácil de tomar, sobre todo contando con el mejor abogado de familia especializado en estos temas. Esta regulación se encuentra contenida en los artículos 81 a 101 del Código civil.

En primer lugar hay que distinguir la separación de hecho y la separación mediante sentencia judicial. En la primera no se producen efectos frente a terceros, y la segunda conllevará todas las consecuencias patrimoniales y personales parecidas a las del divorcio. Las diferencias y semejanzas son las siguientes:

1 – Tanto el divorcio como la separación producen los efectos patrimoniales relativos al uso de la vivienda, la disolución del régimen patrimonial y económico del matrimonio, la custoria y la guarda de los hijos incluyendo las visitas, la patria potestad, el mantenimiento de los hijos y la forma de comunicar entre la pareja todas las cuestiones relativas a sus intereses con posterioridad.

2 – En cuanto a los efectos personales, la separación consigue el cese en la convivencia pero no extingue el vínculo matrimonial. Por contra, tras el divorcio cualquiera de los integrantes de la extinguida relación matrimonial puede volver a contraer nuevas nupcias, incluso entre ellos nuevamente.

En este aspecto cobra importancia el hecho de que el matrimonio fuese celebrado según las normas canónicas, es decir, en una ceremonia eclesiástica. Para poder divorciarte, conseguir la nulidad del matrimonio o separarte tendrás los mismos derechos que para un matrimonio civil, sin ninguna diferencia a efectos legales.

Ahora bien, a efectos de La Iglesia no estarás divorciado o separado ni el matrimonio quedará anulado ante una sentencia de un juez, pues ésta no admite ni la separación ni el divorcio, solo la nulidad, así que si se pretende, en base a creencias religiosas, extinguir el vínculo matrimonial ante la Iglesia se deberá optar por tratar de conseguir la nulidad, y suelen ser juicios complicados donde el abogado matrimonialista debe conocer ampliamente el Derecho Canónico en profundidad y desenvolverse con experiencia ante la jurisdicción eclesiástica.

3 – Se puede heredar ab intestato (sin testamento existente) tanto en el divorcio como en la separación, y con derecho a legítima.

4 – El divorcio rompe el régimen económico del matrimonio, mientras que la separación solo consigue la separación de bienes a partir del momento en que haya sentencia al respecto.

Qué es la pensión compensatoria

Este tipo de pensión se establece en los casos en que uno de los cónyuges se haya podido ver perjudicado en su situación patrimonial o económica con motivo del nuevo estado de cosas que implica una efectiva separación o divorcio. Por ejemplo, la carencia del disfrute en una participación empresarial, de un bien inmueble o una cierta cantidad de dinero disponible al mes.

En este caso se debe establecer, al igual que las otras medidas que implican la ruptura de las relaciones conyugales, de forma amistosa por mutuo acuerdo o bien recurriendo a la decisión final de un juez.

Según el tipo de acuerdo o sentencia podemos estar ante una cantidad reconocida pagadera en un solo monto o bien en periódicos pagos establecidos según una serie de criterios.

En este sentido, y como en todas las implicaciones del divorcio o la separación, es muy importante que tu mejor abogado matrimonialista trate de hacer ver ante el tribunal la necesidad de adoptar este tipo de pensión o no, lo que requiere destreza, experiencia, psicología y buen manejo de las situaciones presentadas.

Hay que decir que el Código Civil permite una apertura casuística bastante considerable a valorar por el tribunal, es decir, no se trata de requisitos tasados. Sin embargo, sí que establece una serie de criterios que contempla como más comunes o habituales en este tipo de casos:

  • Qué edad tiene la persona a la que hay que compensar.
  • El tipo de cualificación profesional y su aptitud para integrarse o continuar en el mercado de trabajo o en situación de obtener rentas.
  • El rango o nivel de aportación o compromiso a la vida de la familia en el pasado y su previsión para el futuro.
  • Cuánto duró el matrimonio, incluso cuánto tiempo se estuvo conviviendo en el tiempo que lo precedió.

Qué es la pensión alimenticia

Cuando se producen el divorcio o la separación es obligatorio dejar establecido quién de los dos cónyuges se hará cargo de las cantidades necesarias para todos los gastos necesarios de los hijos y así velar por su correcta protección y cuidado personal. Dicha obligación dura hasta que el hijo alcance la “independencia económica”, por tanto, ni es una obligación de por vida ni tampoco termina ipso facto con la mayoría de edad.

¿Qué podemos entender dentro del término alimentos?

En primer lugar debemos distinguir la obligación de gastos ordinarios y extraordinarios.

– En cuanto a los ordinarios dice la ley, artículo 142 del Código Civil, que son todos los que satisfagan las necesidades de vivienda, comida, vestimenta y asistencia sanitaria. Por otro lado también deben incluir todo lo relativo a su educación obligatoria hasta que finalice su minoría de edad e incluso después si dicha necesidad educacional no fue imputable al menor.

La mayoría de las sentencias incluyen el periodo vacacional dentro de las obligaciones alimenticias, pues entienden que esta obligación genérica de alimentos es un monto único o cantidad anual pero que se prorratea por meses, salvo que el convenio regulador o la sentencia judicial establezcan lo contrario.

También se incluyen en el concepto los gastos necesarios en caso de embarazo y parto del hijo si es que no pudieran cubrirse de otra forma.

– En cuanto a los gastos extraordinarios dice la ley que son los  que se producen de forma eventual y que no pudieron contemplarse cuando se fijó la pensión alimenticia.

Hay que distinguir dentro de estos gastos los:

Gastos necesarios. Son todos los que no requieren el consentimiento del cónyuge que no tiene la custodia, como, por ejemplo, una intervención quirúrgica.

Gastos innecesarios. Estos gastos sí requieren que quien no tiene derecho a la custodia los apruebe.

¿En qué momento se deben solicitar estos alimentos?

Durante el procedimiento de divorcio o separación se establecerán estos derechos alimenticios, de mutuo acuerdo o bien de forma contenciosa ante el juez. En la sentencia se establecerá la cantidad a satisfacer, cómo deberán ser actualizados y en qué forma se han de pagar.

¿Cómo determinar la cuantía de esta pensión alimenticia?

Es difícil fijar una cantidad para las necesidades de una persona, pues son muchos los factores que influyen en su determinación, por ello resulta especialmente importante la labor de los mejores abogados matrimonialistas, pues se han de contemplar muchas situaciones y cantidades económicas necesarias presentes y futuras, y, por tanto, requieren de un minucioso estudio.

Entre los muchos factores que intervienen en este asunto hay que tener presente los relativos a la capacidad económica de ambos cónyuges y, especialmente, la del progenitor obligado a su prestación, pues la ley exige una adecuada proporcionalidad entre las necesidades del hijo y dicha capacidad económica, y donde se incluyen también las cargas de la familia.

Otro factor importante es que la ley permite actualizar esta cantidad y fijar una cuantía mínima, que suele establecerse hasta los 300 euros de máximo y de media.

En caso de incumplimiento en satisfacer esta pensión de alimentos se derivarán consecuencias jurídicas civiles o de ámbito penal. Otra razón importante para contar con el mejor abogado de familia que puedas conseguir.

Por último, y dependiendo de que la capacidad económica de ambos progenitores sea parecida o, por contra, exista una gran diferencia entre ellos, y siempre que la custoria sea equivalente en tiempo, se fijarán normalmente las obligaciones alimenticias por separado, aunque puede ocurrir lo contrario en según qué situaciones.

En cuanto a la reducción de dicha pensión puede deberse a la ausencia o modificación de los hechos que la motivaron, (por ejemplo, que ya no se tomen clases de solfeo), o bien por variación en la situación económica de la persona que disfruta la custodia.

La separación con hijos

Divorcio con hijos mujer y hombre discutiendo con su hija pequena

Como hemos indicado en el enunciado anterior, la separación podrá hacerse de forma voluntaria, es decir, mediando libre acuerdo entre las partes o de forma contenciosa.

En ambas situaciones se fija lo que se conoce como convenio regulador, y en él se establecerán la separación de bienes pertinente si el matrimonio estableció un régimen de gananciales, o la confirmación de una separación de bienes si es que con anterioridad no se fijó en el régimen económico matrimonial.

También se establecerán la pensión por alimentos junto a la pensión compensatoria si ésta última se requiere y se acepta, y los derechos sobre la vivienda habitual, junto a la guarda y custodia de los hijos.

En caso de desacuerdo expreso de ambos, tu abogado especialista en separaciones habrá de recurrir a una sentencia judicial donde se establezcan todas las medidas anteriormente comentadas. Este proceso será más caro, pues habrá que contar con dos abogados y dos procuradores, y en caso de que haya hijos menores de edad será preceptiva la intervención del Ministerio Fiscal, siendo oídos los menores si entiende el tribunal que gozan de suficiente capacidad y juicio.

Hay que dejar constancia de que la sentencia dictada podrá ser recurrida ante la Audiencia Provincial, pero mientras se sustenta este procedimiento de apelación todo lo acordado por el Juez de Primera Instancia seguirá siendo de obligado cumplimiento.

También se podrán adoptar medidas provisionales por el juez a petición de uno o ambos cónyuges sobre aspectos que no puedan esperar a estar debidamente establecidos en la posterior sentencia, como las visitas, por ejemplo, pero siempre que los hijos sean menores de edad en este caso.

Hay que comentar que no es aconsejable abandonar el domicilio hasta que la sentencia de separación esté ya formada, pues el juez puede interpretar esta situación como un acto de voluntad futura, concediendo el uso de la vivienda a quien se mantuvo dentro del domicilio previamente.

La custodia de los hijos

Ante un conflicto matrimonial se presenta la discusión de quién debe tener la custodia, y salvo que estemos ante un mutuo acuerdo suele ser un tema muy conflictivo, pues los jueces tienden a conceder este derecho al cónyuge que ha demostrado mayor implicación con los hijos antes de producirse el contencioso familiar.

Por ello, y frente a las mayores estadísticas que nos dicen que son las mujeres quienes suelen pedir más bajas por maternidad y reducciones de sueldo por el cuidado de los hijos, es normal que sean ellas quienes serán elegidas por el juez en mayor medida para la custodia, aunque, como veremos, es la custodia compartida el estándar más seguido últimamente.

Ante esta cuestión tu mejor abogado de divorcios y experto psicólogo debe tratar de mostrar todas las virtudes y características que a favor de su defendido hagan ver al juez que es la persona idónea para hacerse cargo del cuidado del menor, recurriendo a multitud de detalles y hechos que permitan sostener dicha tesis. Por ejemplo, cabría citar el nivel de amor e implicación del cónyuge que lo solicita, la cantidad de tiempo efectivamente empleado en estar con él o todas las funciones que como padre o madre han realizado por él, como llevarlo al médico, a practicar actividades de todo tipo, vestirlo, etc.

El menor con 12 o más años debe ser oído por el juez si tiene suficiente juicio.

Custodia compartida. En aras a la mejor estabilidad emocional del menor debe ser la primera elección si es posible. Deben solicitarla de mutuo acuerdo ambos progenitores, y esto porque lo que el juez tendrá en cuenta a la hora de concederla sabemos por experiencia que consiste básicamente en lo contenido bajo el art. 92.5 del Código Civil, esto es:

  • El interés del menor.
  • La situación laboral de ambos.
  • La corta distancia entre ambos domicilios.
  • Lo que tenga que decir el Ministerio Fiscal una vez se le haya oído.
  • Si se solicita solo por uno de los cónyuges debe tratarse como medida excepcional y debe favorecer los intereses del menor, y el juez podrá pedir la opinión de expertos peritos.
  • En caso de que uno de los progenitores esté incurso en algún procedimiento penal que implique agresiones o vejaciones a la pareja o los hijos ésta no se concederá por el juez.

La custodia por un solo progenitor.  Anteriormente era concedida a la mujer pero siempre teniendo en cuenta criterios como no separar a los hermanos, el tipo de relación entre la ex pareja, y en definitiva lo que fuese más conveniente para el menor, pero tras la reforma de la ley 15/2005 de 8 de Julio se intenta siempre la compartida.

Hoy debería ser el caso más excepcional y ya se tiende a desterrar de la práctica forense, solo aplicable a casos extremos.

Cuánto cuesta un divorcio

El precio de un procedimiento de divorcio depende de multitud de factores. En primer lugar influye sobre el precio la minuta de cada abogado. En segundo lugar habrá que tener en cuenta si existe o no mutuo acuerdo.

A – De media un procedimiento llevado de mutuo acuerdo, que no tengan hijos y sin bienes a su nombre podría rondar los 400 euros de pago a abogado y procurador. El divorcio express se realiza a través de un formulario y es aún más barato. Si tienen hijos y bienes la cifra ronda los 700 euros. El divorcio ante notario contemplará en el precio el coste de sus servicios, claro está, pero además requiere de abogado y es algo más caro.

B – Cuando no existe mutuo acuerdo la cifra puede rondar los 1100-1500 euros salvo que existan empresas o sociedades a su nombre, y aquí la suma puede incluso llegar a varios miles de euros.

En caso de intervención por un perito habrá que costear sus servicios, que suelen rondar los 300 euros.

Por último, habrá que contemplar aspectos como la existencia de una hipoteca, la pensión alimenticia y la compensatoria, que a la larga, y después del divorcio en sí, supondrá un desembolso aún mayor.

Divorcio de mutuo acuerdo, qué es

Pareja firmando un divorcio con un abogado especializado en matrimonios

Esta modalidad también extingue el vínculo matrimonial si es bajo el consentimiento de ambos cónyuges, pero siempre que al menos hayan transcurrido 3 meses desde el matrimonio salvo que se acredite riesgo para la integridad física, moral o sexual.

Se ha visto modificado por la Ley 15/2015, de 2 de julio de jurisdicción voluntaria, donde se introduce el “divorcio express”, siendo una modalidad de divorcio mucho más barata, rápida y simple, pues se permite un único abogado y procurador y puede hacerse ante notario salvo que existan hijos menores, pues entonces debe ventilarse ante el juez y con intervención del Ministerio Fiscal.

Se tramitará ante el Juzgado de Familia competente y requiere la presentación de:

  • Certificado literal del nacimiento de los hijos.
  • Certificado literal de matrimonio.
  • La redacción del convenio regulador de divorcio, que deberá ser revisado por el Ministerio Fiscal en caso de que existan menores. Debe contemplar los siguientes aspectos:

A) Respecto de los contenidos patrimoniales:

  • La disolución del régimen de gananciales o separación de los bienes si ésto último no existía con anterioridad.
  • La manutención o pensión alimenticia y su impago y la pensión compensatoria.
  • las llamadas capitulaciones matrimoniales, es decir, los acuerdos prematrimoniales que se hubieran establecido, el régimen ganancial de ambos y en general todo el régimen matrimonial de contenido económico así como sus consecuencias en la fiscalidad.
  • El uso de la vivienda familiar y su ajuar.

B) En cuanto al contenido menos patrimonial:

  • El cuidado y ejercicio de la patria potestad si existen menores, así como el régimen de visitas y todas las implicaciones que se derivan de la salida o entrada de los menores o incluso del progenitor custodio del país de origen o territorio nacional.
  • La adopción, eliminación o modificación de cualquier medida que atañe al matrimonio o pareja de hecho.

Divorcio contencioso, qué es.

Aunque es un procedimiento algo complejo, este tipo de ruptura matrimonial se dará cuando uno de los cónyuges solicite sin el acuerdo del otro el divorcio, o bien cuando uno lo haga sin que el otro tenga conocimiento.

Solo podrá presentarse tras 3 meses de efectivo matrimonio, salvo que se acrediten malos tratos, riesgo para la libertad, la vida, la integridad moral, física o sexual.

Se debe dilucidar en un procedimiento contencioso ante un tribunal mediante demanda y deberá redactarse un convenio regulador que puede ser o no aceptado por la otra parte, decidiendo el juez en caso de disconformidad. En este proceso se liquida el régimen económico ganancial.

Este convenio establecerá mediante sentencia de divorcio qué hacer con los hijos, su cuidado, ŕegimen de visitas, incluyendo las de los abuelos, siempre velando por el mayor bienestar del menor.

El juez deberá oir al Ministerio Fiscal y a los menores si tuvieren suficiente juicio, pudiéndose presentar todo tipo de informes periciales.

El convenio incluirá el uso de la vivienda y quién estará en ella con los hijos, junto al régimen de alimentos, así como las pensiones compensatorias o por alimentos.

También establecerá los posibles acuerdos puntuales a los que lleguen los cónyuges y las condiciones individuales de cada progenitor así como las conjuntas, además de otras circunstancias que cada cónyuge considere importante.

Decir que estas medidas podrán ser modificadas con posterioridad si judicialmente así se estimare y mayormente cuando los hechos que las motivaron hayan variado notablemente respecto del convenio inicial.

Divorcio con separación de Bienes

En él cada parte es dueña de su mitad durante el matrimonio, pero si entran nuevos bienes serán propietarios a partes iguales salvo prueba en contra. En cuanto a las cargas familiares, ambos deben contribuir de forma igualitaria. Llegada la separación o el divorcio, cada patrimonio responderá de forma individual.

Sin embargo, el tema no es tan sencillo, como reconocen los abogados especialistas en divorcios. Pueden existir bienes de los que se desconozca su procedencia porque no se puede aportar prueba. En este caso dichos bienes serán declarados gananciales salvo prueba en contra.

Y esta norma tiene implicaciones en el procedimiento concursal, ya que la ley presume que dichos bienes fueron donados al cónyuge para que éste los adquiriera durante el año anterior al concurso y así eliminarlos de la masa concursal. Entonces será obligado a reintegrarlo a dicha masa y continuar con el concurso.

Sin embargo, puede suceder algo peor: un cónyuge reclama al otro una cantidad desorbitada y una pensión por trabajo doméstico cuando quien lo solicita es multimillonario y se han dado casos en que el juez lo ha concedido.

Y es que el artículo 1438 del Código Civil más una interpretación demasiado amplia de su tenor literal por el Tribunal Supremo así lo han ratificado. Por ejemplo la Sentencia del Alto Tribunal de 26 de marzo de 2015. Es decir, la ley permite aplicar esta pensión con independencia de la capacidad económica de cada uno.

Pero es aún peor según los abogados de familia: tampoco hará extinguirse el derecho a recibir dicha compensación cuando el cónyuge que realizó las tareas del hogar contara con ayuda de un profesional externo o asistente/a.

Para que todo esto ocurrra es necesario que el cónyuge que se atribuye la carga y trabajo familiar haya estado dedicado en exclusividad a las tareas familiares, siendo rechazado por el Tribunal Supremo cuando además esa parte desempeñaba una actividad laboral.

Este artículo fomenta que uno de los dos no trabaje, y es injusto porque no contempla el sentido común ni la proporcionalidad, principios del derecho que deben aplicarse tanto en la redacción de la ley como a la hora de su interpretación por cualquier juez.

Como verás es un asunto muy complejo y donde solo el mejor abogado matrimonialista te puede garantizar la mejor salida para una situación nada agradable pero donde seguro te juegas mucho, tanto emocional como económicamente.

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