Eslingas profesionales de todo tipo para rescatar vehículos

dos vehículos 4x4 remolcando con una eslinga plana de nylon amarilla

Eslingas o cinchas. En cada sitio llaman a estas herramientas de una manera. El caso es que, cuando necesites una para rescatar un vehículo o remolcarlo, más vale que la tengas a mano o las vas a pasar canutas.

Pero, ¿sabes qué tipos de eslingas hay? ¿Cómo se usan? ¿Por qué debes llevarlas contigo? Tranquilo. No es por tirarme flores, pero aquí voy a dar respuesta a todas estas preguntas. ¡Para que luego digas que no te soy de ayuda!

Si no quieres leerte todo el artículo, aquí te hago un resumen de los productos que encontrarás:

  1. Eslinga profesional de 5 m: para remolcar hasta 4×4 y que soporta hasta 9.000 kg. La perfecta para llevar en el maletero del coche para imprevistos.
  2. Eslinga de 10 metros para remolcar camiones: Soporta hasta los 30.000 kg.

Qué es una eslinga y para qué sirve

eslinga amarilla plana resistente

Una eslinga es, fundamentalmente, una herramienta de elevación. Se conecta, por un extremo, a un gancho de tracción o de izado y, por otro, al enganche del vehículo que quieres remolcar. En función del peso de este, deberá contar con una anchura y una longitud específica ya que estos son dos elementos que marcan su resistencia. Además, las eslingas pueden estar confeccionadas en diversos materiales elásticos como el poliéster o rígidos como el acero.

Si te gusta el montañismo como a mí, probablemente hayas utilizado eslingas de escalada en alguna ocasión, si bien es cierto que en este deporte suelen denominarse con mayor asiduidad como cinchas. En cualquier caso, son básicas para evitar caídas y acometer rescates en alturas. Las eslingas para rescatar vehículos son muy similares.

Además, estas herramientas ofrecen una serie de beneficios respecto a otros sistemas de remolque y elevación de vehículos. En concreto, estas son las principales ventajas de las eslingas:

  1. Son ligeras, fáciles y de usar y es muy fácil ajustarlas al volumen de la carga.
  2. No rayan la superficie del vehículo.
  3. Son resistentes a los químicos y al moho. Tampoco se pudren.
  4. La resistencia de las eslingas a la abrasión es excelente.
  5. Excelentes propiedades de elongación.

Tipos de eslingas

Antes de compra una eslinga para remolcar, ten en cuenta que hay cuatro tipos diferentes en el mercado. Piensa en cómo la vas a usar, para qué la quieres y lee lo siguiente antes de comprar una en concreto:

Eslinga de acero. Qué es, uso recomendado y mejores modelos

eslinga de acero

La eslinga de acero es el tipo más resistente que existe. En concreto, se fabrica a partir de un cable galvanizado que debe cumplir con la normativa EN 13411-3 de la Unión Europea, que es la vigente en estos momentos. Puedes encontrar eslingas de gazas con ojal doblado u ojal flamenco, que también son conocidos como eslingas superloop, así como con ganchos o guardacabos. Las opciones son prácticamente infinitas.

Este es el motivo por el que, habitualmente, los profesionales compran el cable de acero de la eslinga por un lado y el cabezal por otro. Y es lo que yo te recomiendo que hagas tú. Por ejemplo, puedes adquirir este rollo de cable de acero galvanizado de 25 metros y, después, añadir estos ganchos a sus extremos.

Como es obvio, las eslingas de acero se utilizan para elevar o remolcar elementos especialmente pesados como puede ser, por ejemplo, un camión. Además, la longitud del cable no debe ser excesivamente elevada ya que las propiedades de torsión del acero no son excesivamente altas. Siempre es mejor optar por una eslinga corta de este tipo.

Eslinga de poliéster. Qué es, uso recomendado y mejores modelos

eslinga plana naranja

Las eslingas de poliéster, un material sintético caracterizado por su elasticidad, su resistencia y sus capacidades elásticas de torsión, son las que encontrarás de forma más habitual. Además, son ideales a la hora de remolcar un coche ya que no dañan la superficie de la carrocería. También resultan más ligeras y fáciles de usar.

Cualquier eslinga de poliéster debe estar adaptada a la Normativa Europea EN 1492 para garantizar que sea efectiva. De hecho, el sello de la CE te garantizará que puede operar en un rango de temperatura de entre -40ºC y 100ºC y que es resistente a la práctica totalidad de ácidos minerales.

Las características de la eslinga de poliéster hacen que puedan soportar fácilmente cargas superiores a los 2000 kg y que, además, resulten muy económicas. Esta perfecta relación entre calidad y precio se ve reflejada en estos modelos de PONSA y de Braun.

Eslinga de cadena. Qué es, uso recomendado y mejores modelos

 

Las eslingas de cadena suponen una interesante variante a las eslingas de acero ya que, fundamentalmente, son fabricadas a partir del mismo material. Sin embargo, sus especificaciones han de ajustarse a la normativa comunitaria EN 818. La unión de los diversos eslabones de la cadena propician una mayor flexibilidad y una mejor eficacia a la hora de efectuar remolques de vehículos de gran peso por elevación y otras tareas repetitivas. Además, son extremadamente resistentes a las altas temperaturas y a la corrosión.

Además, la posibilidad de usar varias eslingas de cadena sujetas a un mismo gancho es otro de sus puntos fuertes. Al fin y al cabo, a la hora de remolcar un camión o un tractor, por ejemplo, la tarea puede ser más eficiente si se cuentan con varios puntos de sujeción. Sin duda, modelos de la firma Hackett como el AMZ1023162 con bloqueo de seguridad o el AMZ1023300 son los más interesantes del mercado en estos momentos.

Eslinga de nylon. Qué es, uso recomendado y mejores modelos

Las eslingas de nylon, junto a las eslingas de poliéster, son las más demandadas para usos generales. Estos pueden ser, por ejemplo, los de remolcar un vehículo o una motocicleta. El motivo principal es su resistencia al aceite y a la grasa, su bajo precio y su magnífica elasticidad. De hecho, esta se sitúa en porcentajes que oscilan entre el 8 % y el 10 %. Si algunas vez has pedido una grúa, probablemente ha utilizado este tipo de cinchas. Estas son también las eslingas de escalada más habituales, aunque ese es otro tema.

Eso sí, las eslingas de nailon deben ser almacenadas de forma adecuada cuando no se usan ya que se deterioran fácilmente con la radiación ultravioleta, con la humedad y con el frío o el calor excesivos. Este modelo de Yxwssa, capaz de soportar 2100 kg de carga, o este adaptado a 1200 kg, son dos de los mejores del mercado actualmente.

Estrobo. Qué es y para qué sirve

El estrobo puede definirse como un complemento básico para la mayoría de eslingas, aunque también puede usarse de manera independiente. En concreto, se trata de un trozo de cable de acero o de cualquier otro material flexible de los que te he comentado. Sus extremos se unen para formar una especie de cabo que se ajusta por sus chicotes o puntas. Es el responsable de enlazar el objeto que se quiere remolcar. En muchos lugares también lo llaman anclote, salvachia o estrobo de ancla, por si te sirve de ayuda para hacerte una idea.

El principal punto de interés de los estrobos es que pueden colocarse de múltiples formas, por lo que aportan versatilidad a la hora de transportar cualquier carga. Además, son muy útiles para realizar esfuerzos de tracción al izar o remolcar cargas, motivo por el que pueden serte de mucha ayuda a la hora de rescatar un vehículo.

Cincho. Qué es y para qué sirve

Un cincho es otro elemento que también puede serte de ayuda a la hora de remolcar coches y motocicletas. Se trata de un elemento de sujeción a modo de cinturón que cuenta con un cierre de un solo sentido llamado trinquete. Esto quiere decir que, una vez que lo cierres, no podrás abrirlo. Bueno sí, dando un corte con un elemento afilado, tras lo cual tendrás que tirarlo a la basura. En muchos lugares, a los cinchos también se les denomina bridas.

Los cinchos pueden estar confeccionados en nailon, en poliéster y en muchos otros materiales diferentes. De esto dependerá su resistencia. Pueden usarse, por ejemplo, para mantener unidas varias eslingas o estrobos cómodamente.

Cómo rescatar un coche con una eslinga

Tras este sinfín de definiciones y presentaciones, llega por fin el momento de pasar a la acción. Y es que aquí voy a contarte cómo rescatar tu vehículo o (preferiblemente) el de otro usando una eslinga de carga.

Imagina que unos amigos te han invitado a su casa de campo y tú, muy valiente, te has metido por un terreno de montaña con tu utilitario. Al tomar una curva has derrapado y ¡zas!, has metido las dos ruedas del lado del copiloto en la cuneta. ¡Y a Dios gracias! No te has despeñado 10 metros con tu coche de puro milagro.

Sí amigo, esto que acabo de contar me ha pasado a mí. Dos veces, para más inri. Por eso puedo contarte perfectamente cómo sacar tu vehículo con una eslinga de seguridad fácilmente en este tipo de situaciones.

Voy a dar por hecho que el terreno estaba seco y que la tarea solo consiste en volver a dar tracción a las dos ruedas que han quedado suspendidas en la cuneta. En caso de que tengas espacio en la parte delantera, coloca el gancho para la grúa que tendrás en el maletero junto a la rueda de repuesto y sujeta a él la eslinga.

Aquí van unos cuantos consejos:

  1. Si la eslinga usada es de grilletes, no los aprietes al máximo. Al tirar con otro vehículo crecerá la fricción y pueden soldarse, por lo que solo te quedará cortarlos y comprar otros nuevos.
  2. Si vas a atar la eslinga mediante un nudo, usa un palo en medio. Si no, con la tensión generada, olvídate de deshacerlo con tus propias manos. Avisado quedas.
  3. Si no puedes enganchar la eslinga al gancho delantero, prueba con las manetas de las puertas para rescatarlo lateralmente. ¡Pero con mucho cuidado o puede que las arranques!
  4. Usa eslingas capaces de soportar, al menos, 1000 kg más de lo que pesa tu coche. Por si acaso. Y, si utilizas más de una, mejor.
  5. No uses eslingas largas ni cortas. Busca unas de tamaño medio.

Hazme caso, alma de cántaro, y podrás sacar fácilmente tu coche de la cuneta para seguir tu camino. Si ha sufrido daños durante el incidente es ya otra cuestión.

Cómo rescatar un 4×4 con una eslinga

La cosa se complica bastante tratándose de un 4×4. Sin embargo, todavía no vas a necesitar una eslinga de acero o de cadena. Es suficiente con una eslinga plana de nylon o poliéster de gran resistencia.

Bien, vamos a imaginar que has intentado atravesar un riachuelo con tu flamante 4×4 y que te has quedado atrancado en mitad de un barrizal. Para poder sacar tu coche, lo primero que deberás haber sido es previsor. Ten en cuenta que, si el barro llega a la mitad de las llantas, la eslinga tendrá que ser capaz de soportar, como mínimo, el doble del peso del vehículo. Y, si la ha cubierto entera, 4 veces más.

Sé que es posible que te cueste encontrar eslingas resistentes de nylon o poliéster capaces de soportar más de 10000 kg de tensión. Por ello, lleva siempre en tu maletero, al menos, dos con esta capacidad. Además, deben ser eslingas largas.

Puedes enganchar las eslingas a la protección frontal del 4×4 o, en su defecto, a la bola del remolque. Después, utilizando otro vehículo, estíralas poco a poco hasta que el todoterreno atascado se empiece a mover. Para echarle una mano, puedes colocar cuñas bajo las ruedas.

En caso de que no lo consigas, te queda una opción a la desesperada. Esta pasa por colocar la eslinga de arrastre para 4×4 dibujando un zigzag y, después, hacer que el vehículo remolcador acelere rápidamente. Si lo haces, la forma del cable generará un efecto látigo que incrementará las posibilidades de desatascar el vehículo. ¿El problema? Los chasis de ambos todoterrenos sufrirán más. Por eso te digo que solo lo hagas como último recurso.

Cómo rescatar un camión con una eslinga

Empieza lo serio. Lo primero que debes tener es una eslinga para camiones. Esta deberá estar compuesta por un cable de acero o una cadena. Además, probablemente necesites unos estrobos de acero también y unos cinchos. Asegúrate de colocar bien el trincaje para que no haya ningún riesgo de que se suelte al tirar.

Mi consejo es que, si puede que te enfrentes a este tipo de situación alguna vez, apuestes siempre por una eslinga profesional que, además, posea una resistencia a la tensión que supere holgadamente las 20 toneladas. La vas a necesitar, créeme.

Una vez que hayas enganchado los cables y eslingas al camión, ya sea a su gancho frontal o al remolque, necesitarás otro camión con el que tirar. Esto hay que hacerlo de forma suave y progresiva hasta conseguir rescatarlo. Una buena opción, en caso de contar con una grúa, es tratar de izarlo progresivamente para que lo puedas, por ejemplo, sacar del agua, del barro o de una cuneta.

Con paciencia y usando adecuadamente eslingas largas lo acabarás consiguiendo.

Cómo rescatar una moto con una eslinga

Tras haber hecho lo mismo con un camión, rescatar una moto con una eslinga te va a resultar coser y cantar. Y es que, aunque solo sea por la diferencia de peso, la tarea es mucho más sencilla. Incluso puede que no necesites un vehículo con el que remolcarla y puedas hacerlo con tus propias manos.

Has de saber que hay eslingas para motocicletas creadas específicamente para este tipo de vehículos. En concreto, se trata de eslingas cortas preparadas para soportar tensiones más reducidas y esfuerzos menos progresivos y más explosivos.

En este sentido, una eslinga tubular te vendrá como anillo al dedo. De hecho, si posees una moto de baja cilindrada, busca una eslinga barata ya que, probablemente, te va a hacer el apaño de sobra.

Puesto que las motocicletas no cuentan con ganchos para la grúa, sujeta las eslingas a los radios de la llanta delantera o trasera, según te venga mejor. Después, tira fuerte, aunque con cuidado de que no se caiga lateralmente, para liberarla. Así de fácil.

Usar eslingas no suele ser divertido, pero sí necesario en muchas ocasiones. De hecho, si tienes un poco de espíritu aventurero como yo, no dudes en llevar más de una en el maletero ya que, probablemente, las vas a acabar necesitando.

En cualquier caso, espero que todo esto te haya sido de ayuda para elegir las eslingas más adecuadas para tu vehículo y que hayas aprendido cómo usarlas en cada caso. Ahora solo te queda contarme tu experiencia dejándome un comentario justo debajo. ¡Gracias por leerme y espero que nunca tengas que poner en práctica lo que te acabo de contar!

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