“Lo que tienes que hacer y la forma en que lo tienes que hacer es increíblemente simple. Si estas dispuesto a hacerlo, ese es otro tema.”
Peter F. Drucker.

A mi madre le han detectado un cáncer en dos ocasiones como causa directa de fumar, y sigue fumando.

En mi opinión esta primera única frase bastaría para que cualquier persona con un poco de amor propio y razón de ser dejase de fumar inmediatamente, ya que creo que darte cuenta de que la droga que consumes todos los días es tan potente que llega a inhibir completamente tu capacidad de decisión y aprecio por la vida, es razón suficiente como para abandonarla.

Sin embargo y por desgracia parece ser que las personas que fuman no funcionan así.

Si te estás preguntando que quién soy yo para escribir esto, simplemente soy alguien que ya está cansado de soportar tanta locura en este mundo y quiero poner mi granito de arena para evitar que siga expandiéndose esta sin razón, o quizás debería decir ceguera, como en La Caverna de Saramago.

Creo que es un buen ensayo sobre la ceguera el ver cómo aún hay tanta gente que fuma.

A continuación te sugiero dos únicos consejos para dejar de fumar;

Consejos para dejar de fumar

Mis únicos dos consejos para dejar de fumar son los que siempre le repito una y otra vez a mi madre. Los he leído en especialistas y los he escuchado a menudo a personas que han dejado de fumar y además son conceptos que estoy seguro se aplican en cualquier situación de la vida. Con mi madre parece que no surgen efecto, pero no pierdo la esperanza de que contigo sí lo hagan.

Consejo uno:

Ponte una fecha exacta donde vas a fumar tu último cigarro. Cuando digo exacta quiero decir con año, mes, día, minuto y segundo.

Consejo dos:

Entiende que tu misión más importante no es la de dejar de fumar. Estoy seguro que dejar de fumar es muy dificil y “dejar de fumar” es algo muy abstracto, además el ser humano no piensa en términos eternos. Entiende que tu única misión consiste en no fumar HOY.

Mañana cuando te levantes tendrás una nueva misión, y esa nueva misión será la de “no fumar hoy”. Cada día que te levantes, recuerda cuál es tu única misión ese día. Cada día que cumplas tu misión, habrás vencido una batalla. Todos los días de tu vida puedes tener el privilegio de vencer una batalla contra ti.

No puedo darte más consejos para dejar de fumar porque estoy seguro de la efectividad de estos y al mismo tiempo estoy bastante seguro de la inefectividad de la otra gran mayoría de consejos.

Si parece que es estúpido pero funciona, entonces no es estúpido.

“La verdadera cara del tabaco es la enfermedad, la muerte y el horror, no el glamour y sofisticación que la industria del tabaco intenta retratar.”
David Byrne.

Lo que sí voy a darte ahora son 30 razones para dejarlo o para no empezar jamás.

Estas razones no van dirigidas a toda la población. Van sólo dirigidas a las personas que se consideran a sí mismas como perfeccionistas, con amor propio y, sobre todo y posiblemente lo más importante, personas que piensan que tienen respeto por los demás y sienten en su corazón una profunda empatía.

Si te consideras entre esas personas, estas palabras van para ti. Si no, olvídalas, no hay absolutamente nada que hacer.

Si estás entre las dos de cada tres personas que quieren dejar de fumar, esto es para ti, si eres la persona que fuma con orgullo y pasión, eres egoista por naturaleza y te importa una mierda todo y especialmente lo que sufren otras personas a tu alrededor o lo que se vean afectadas por tus acciones, este artículo no es para ti.

30 Razones para dejar de fumar:

1. Nunca preguntaría a una persona si le importa que fume a su lado. A muchísimas personas les molesta, y si muchas de ellas te dicen que no les molesta cuando en realidad así es, es sólo porque intentan tener contigo el respeto que tú no tienes con ellos. No quiero tentar a la suerte.

2. Nunca caminaría fumando por la calle. No sé quién hay detrás y si le molesta profundamente ir respirando mi humo tan molesto. Tengo empatía por las personas que hay a mi alrededor aunque no las conozca, y no quiero que de la casualidad que haya una persona a la que le molesta profundamente el humo de mi cigarro.

3. Nunca te preguntaría si te molesta que fume mientras aún estás comiendo. Como tengo memoria, aún recuerdo las miles de veces que otras personas me han dicho que es algo sumamente desagradable, por lo que no me gustaría ponerte en la tesitura de estar incómodo, me anticipo a tu desagrado porque trato de ser un caballero.

4. Nunca encendería un cigarro en mi coche porque es mío y yo fumo si quiero. Como tengo empatía y amor por las personas, aun estando en una situación de poder o de ventaja no la ejercería, ya que no quiero que se de la casualidad de que moleste y haga sentir incómoda a la persona a mi lado.

5. Nunca preguntaría a una persona si le importa si puedo fumar en su casa. Como estoy en sociedad y no en una cueva, sé que a un sin fin de personas les molesta y no quiero poner en situación de molestia a una persona al azar.

6. Nunca me encendería un cigarro en mi casa si hay una persona que no conozco. Como sé que a muchísimas personas no les gusta respirar el humo del tabaco pero aún así muchísimas dicen que no pasa nada por gentileza, no quiero encontrarme con una de ellas por casualidad y hacer pasar un mal rato a nadie, ya que lo que yo quiero es ser un gran anfitrión y hacer sentir bien a todas las personas a mi alrededor.

7. Nunca invitaría a una persona a un cigarro. Ya que como tengo ojos para leer y oídos para escuchar las billones de noticias diarias sobre las muertes que causa el tabaco y sobre la tremenda adicción que esclaviza a las personas, no se me pasaría por la cabeza desearle tanto mal a alguien. Lo que haría es tratar de conseguir a toda costa que esa persona deje de fumar ya que no quiero que nadie me acompañe en mi calvario, lo que quiero a mi al rededor es a gente libre y feliz, no esclavizada y drogadicta. Si yo mismo me he dicho muchas veces que quiero dejar de fumar, me parecería incongruente, además de un poquito perverso, el ofrecer algo a alguien que no quiero para mí mismo.

8. Nunca dejaría un cenicero lleno de colillas en el rellano de mi portal o frente a las escaleras de mi piso. Hay muchísima gente a la que le dan verdaderas arcadas el sólo hecho de ver un recipiente lleno de tan desagradable desecho. Como soy una persona respetuosa, no quiero causar semejante reacción a nadie a causa de mis acciones. Además, aunque yo fume, incluso para mí mismo es una imagen que me llena de desagrado.

9. Nunca fumaría cuando hay niños cerca de mí. No sólo he escuchado un millón de veces las terribles consecuencias del tabaco en las personas en general y en los niños en particular, sino que tengo ojos y veo cómo todos los niños miran con desagrado el cigarro y soplan como pueden el humo para que no les toque. Trato de ser empático y trato de serlo especialmente con los niños, ya que son personas más indefensas y apenas dicen lo que piensan por vergüenza o miedo. No tengo que esperar a que me digan que no soportan algo, ya que antes de eso yo me fijo en sus reacciones y actúo en consecuencia. Les respeto profundamente y respeto el aire que respiran.

“Fumar dice mucho de tu personalidad. Muestra que no te preocupas por tu salud, tu gente amada o la influencia sobre tus hijos.”
Autor desconocido.

10. Nunca fumaría en un bar aunque esté en una terraza. Como soy una persona empática, soy consciente de que a mi alrededor puede haber personas que no soporten el humo de mi tabaco, y aun sabiendo que estoy en mi derecho porque las leyes hoy me amparan, en esta ocasión no lo ejerceré para que no exista la posibilidad de hacer pasar un mal rato a nadie.

11. Nunca besaría en los labios a una persona que apenas conozco después de haber fumado. Como yo he besado a veces a personas que acaban de fumar y he tenido una sensación desagradable, no me gustaría que otras personas experimentaran lo mismo conmigo.

“Prefiero besar a una vaca en el hocico que a un fumador en la boca.”
Paul Carvel.

12. Nunca fumaría en la naturaleza. No sólo podría haber una persona cerca de mí que trata de respirar profundamente y aspirar todo el aire limpio que quepa en sus pulmones, sino que como además tengo memoria y recuerdo las cientos de veces que un bosque ha salido ardiendo a causa de un cigarro mal apagado, no quiero que quepa la mínima posibilidad de que ocurra.

13. Nunca tiraría las colillas en la calle. Como soy una persona respuetuosa, aprecio la limpieza en mi ciudad, y además me pone de los nervios la gente que tira papeles o latas a la calle y les considero subhumanos maleducados, nunca se me ocurriría a mí hacer lo mismo con los desechos de mi tabaco. Yo quiero contribuir a una ciudad más limpia, no a una ciudad más sucia.

14. Nunca fumaría porque tengo ojos y me he fijado a lo largo de toda mi vida que todos y cada uno de los heroinómanos o exheroinómanos fuman compulsivamente, y yo no quiero parecerme a ellos. Siento profunda tristeza por ellos y soy consciente de las terribles consecuencias que tienen las drogas en las personas, y por esa razón nunca fumaría.

15. Nunca fumaría porque tengo oídos y llevo toda mi vida escuchando lo dificil que es escapar de las garras del tabaco. Como tengo amor propio y quiero para mí la mejor vida posible, no quiero ponerme en una situación tan peligrosa en el presente en la que me cueste muchísimo trabajo escapar en el futuro. Además de ello, hay estudios que afirman que fumar reduce mi capacidad auditiva y aumenta el riesgo de tener infecciones de oído.

16. Nunca fumaría porque tengo olfato. Cientos de veces he olido mi propia ropa al día siguiente de haber fumado y no puedo imaginar el llevar puesto algo tan apestoso, ya que soy consciente de que aunque yo no me de cuenta, otras personas sí pueden darse cuenta y eso me causa vergüenza y desagrado.

17. Nunca fumaría porque tengo gusto y miles de veces he pensado que sabe muy mal, y sé, porque lo he leído un millón de veces, que fumar perjudica al sentido del gusto. Como aprecio tanto el placer de comer, no quiero hacer algo que ponga en peligro la delicadísima intuición de mi paladar.

18. Nunca fumaría porque tengo tacto, y sé, porque lo he visto desde toda mi vida, que la piel de las personas que fuman tiende a amarillear, así como sus uñas o sus dientes. Quiero cuidar mi cuerpo porque es el único que tengo.

19. Nunca fumaría porque tengo y aprecio mis sentidos, y he leído un millón de veces que fumar afecta rápidamente a mis ojos, oídos, olfato, gusto y tacto.

20. Nunca fumaría porque tengo miedo al cáncer. Sé que en estos tiempos el cáncer afecta a cualquier persona, pero también sé que no quiero que mis papeletas de tener cáncer aumenten en un 2.000 %. Como conozco a tantísima gente que ha tenido cáncer por fumar, no quiero que se de la casualidad de que yo podría haberme salvado de tener cáncer si no hubiera fumado.

21. Nunca fumaría a las puertas de un trabajo que no soporto. No quiero pensar que además de estar en un sitio que no me gusta, estoy perjudicando mi cuerpo mientras estoy ahí.

22. No quiero fumar porque no quiero contribuir con mi dinero y con mis impuestos a la industria que produce más muertes en el mundo y es la primera causa de mortalidad prevenible. Como soy una persona que intenta ser congruente con sus ideas, considero una barbaridad apoyar algo tan manfiestamente dañino.

23. No quiero fumar porque yo prefiero estar dentro de las personas que previenen, no de las que mueren.

24. No quiero fumar porque me he dicho muchísimas veces que quiero dejar de fumar, y ya estoy harto de no conseguir las cosas que me propongo en mi vida. Además, como me gusta escuchar a mi consciencia y a mi voz interior sé que si me lo ha dicho tantísimas veces es porque es lo mejor para mí.

“El mundo tiene el hábito de hacer espacio para el hombre cuyas palabras y acciones muestran que sabe donde va.”
Napoleon Hill.

25. No quiero fumar porque no me gusta toser, y tengo comprobado que yo misma y todas las personas que fuman tosen amenudo.

26. No quiero fumar porque en el fondo de mí aprecio la vida sana y, generalmente y aunque me cueste admitirlo, admiro a las personas que se cuidan y tienen unos cuerpos cuidados y sanos.

27. No voy a volver a fumar porque hay tanta, tanta, tanta, TANTÍSIMA información sobre lo malo que es fumar, que pienso que estaría ciego o loco si siguiera fumando y que soy masoquista.

28. No voy a volver a fumar porque cuesta mucho dinero, y además prefiero utilizar el dinero en algo que me haga bien, a algo que haga mal.

29. No voy a volver a fumar porque creo que gracias a mi educación y a la época donde he nacido, mi nivel de consciencia sobre el mundo es superior a la de mis padres, y aunque para mis padres era normal fumar y era visto como algo bueno, hoy sé que no es así.

30. Este es el punto donde tú pones tu razón, sea la que sea que tengas, y la sigues.

Por si te lo preguntas; yo nunca he dejado de fumar, ya que no sólo jamás he empezado sino que jamás se me pasó por la cabeza empezar.

Para mí, existen dos tipos de personas, los que fuman y los que no. Yo sé muy bien qué tipo de persona quiero ser y estoy seguro de que tú también. A veces sólo nos hace falta un poquito de valor para admitir qué tipo de persona queremos ser, y convertirnos en ella.

Fuentes:

Un amigo dice que fumar es de perdedores, pero yo pienso que el hecho de que aún se venda tabaco de forma tan abierta, es el más claro ejemplo de lo jodidamente mal que funciona el mundo. Es maquiavélico, es, simplemente, una absoluta vergüenza como sociedad.

Por último, y tratando de hacer un ejercicio de empatía, recuerdo las palabras de Marcos de Fitness Revolucionario; Dejemos de culpar a las personas y empecemos a culpar (y cambiar) el entorno que nos rodea.

 

 

 


 

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Pienso que la vida se mide en ilusiones. Pensar en proyectos y ver cómo te ilusionas sólo con la sensación de que podrían ser realidad. Pero también la vida es movimiento, poner tu cuerpo a funcionar acompañando a las ideas, viéndote a ti mismo crear algo de la nada y sentir que eres útil y poderoso sólo por el mero hecho de ver que puedes, que puedes mirar la vida con ojos de constructor y no sólo con mirada de un turista que pasa por la vida sin despertar un sólo sentimiento, sin aprender, y sin enseñar absolutamente nada. | | | (Viajar sólo a Marrakech, es mi primer Ebook publicado).

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