¿Cuántas veces hemos oído que nos tenemos que lavar la cara nada más levantarnos de la cama? ¿Cuántas, eh? Para despejarnos, para quitarnos las legañas…

Pero lo cierto es que, aunque la palabra mágica sea lavarse, arrojarnos un puñado de agua al rostro por la mañana no nos limpia el cutis. Que no, que no, de verdad de la buena.

Y es que una buena limpieza requiere productos cosméticos específicos. Eso sí, lavarse la cara (pero nunca con agua fría) puede ser una excelente manera de comenzar nuestro ritual de belleza, pues el agua templada o caliente (no me seas loca, no te vayas a quemar) dilata los poros y, así, la suciedad enquistada en ellos se desprende mejor.

Pero vamos por partes, que me envalentono y no hay quien me aguante. Porque yo te escribía estas líneas para contarte las distintas formas que hay de limpiarse y exfoliarse la cara correctamente.

Cómo limpiar la cara de impurezas

Y es que la limpieza es la base de todo.

¿Qué tienes la piel apagada y con aspecto cansado?

¿Qué te salen granitos y rojeces?

¿Qué te miras al espejo y eres la versión femenina de Pennywise por los restos de maquillaje?

Pues sí. La manera de arreglar todo eso, o por lo menos la primera parte de la solución, es recurrir a una buena limpieza facial.

Por lo tanto, es un ritual de belleza imprescindible y que debe hacerse una o dos veces al día. Eso sí: obligatorio que sea todas las noches. Todas toditas, aunque sea muy tarde (o muy temprano) y solo quieras arrojar los tacones lo más lejos posible y acostarte.

Ha quedado claro, ¿no? Pues vamos al lío: las 1.000 maneras de limpiar y exfoliar la cara correctamente. Vale, he exagerado un poco, a lo mejor no son mil, pero sí que son unas cuantas.

¿Vemos algunas de esas posibilidades que nos brinda la naturaleza, la cosmética y la tecnología para dejar nuestro cutis hecho un pincel?

Cepillos limpiadores faciales eléctricos: la tecnología a tu servicio

El artilugio más moderno para la limpieza facial es el cepillo eléctrico. Por lo general tiene varias funciones, entre las que destacan la limpieza, la exfoliación y el masaje.

los cepillos electricos faciales ayudan a eliminar impurezas

Aunque los hay más y menos sofisticados, más y menos completos, más y menos caros, por lo general no tienen mucho misterio y constan de un mango en el que se coloca el cabezal específico: para piel sensible, para piel normal, limpiador, exfoliante…

¿Cómo utilizar el cepillo limpiador facial?

Su uso es muy sencillo y puedes emplearlo a diario (pero nunca dos veces al día). Una vez colocado el cabezal giratorio, lo conectas y te lo pasas por la cara, sin apretar (solo conseguirás irritarte la piel), haciendo pequeños círculos y siempre desde dentro hacia fuera. Puedes usarlo solo o aplicando un producto cosmético para la limpieza, que luego tendrás que aclarar.

¿Qué cuidados específicos tiene un aparato como este?

Mantenlo siempre limpio y no compartas su uso (igual que no compartes el cepillo de dientes). De hecho, lo ideal es que le des un repaso después de cada uso, porque su principal función es eliminar la suciedad de la piel y, si quedan restos de esta en las cerdas, te la puedes volver a introducir en los poros la siguiente vez que realices tu ritual. Lávalo con agua templada y jabón neutro, ¡supersencillo!

Es el último grito en limpieza facial casera, así que cada vez más marcas cuentan con su cepillo eléctrico. Puedes encontrar, por tanto, cepillos creados por las propias firmas de cosmética, como Clinique y Olay, o aparatos de marcas tecnológicas, como Philips o Braun (que incluye un cabezal de su indiscutible especialidad: la depilación de raíz).

Mi preferido es, precisamente, uno de esta marca con cabezal especial para pieles sensibles. No tiene más funciones que la de limpieza (normal o suave) y la de depilación, pero la relación calidad-precio resulta fantástica y el aparato es muy pero que muy útil y efectivo.

Consejo: casi todos los cepillos faciales cuentan con recambios en el mercado, por lo que puedes comprar cabezales sueltos cuando quieras. Si lo usas de manera habitual, sustitúyelos cada cinco meses, aproximadamente.

Aceite de oliva como limpiador facial

El aceite de oliva tiene muchos usos aparte de los culinarios, y uno de ellos es el cosmético. Más que para una limpieza como tal, sirve para eliminar el maquillaje. ¡Ninguno se resiste al aceite! Por tanto, es un método ideal para la noche, y no requiere tiempo ni preparados especiales.

como utilizar aceite oliva para limpiar cara

Lo mejor es que te decantes por un aceite de oliva virgen extra de calidad. Viertes un poquito en tu mano (con poco basta, se extiende muchísimo) y te lo aplicas bien por todo el rostro.

Y ahora viene el problema, me dirás, porque todos sabemos que el aceite y el agua se repelen… ¿ME QUEDARÉ PARA SIEMPRE CON LOS CHORRETONES DE ACEITE EN LA CARA? ¡Noooooooooooooooooo!

¿Cómo me quito luego el aceite de la cara?

Calienta una toalla pequeña al vapor y, cuando esté tibia y húmeda, pásala suavemente por el rostro hasta eliminar todo rastro de aceite. No aprietes ni te restriegues la toalla, hazlo con suavidad y, si ves que aún quedan restos, aplica agua micelar con un algodón.

Atención: si tienes la piel grasa o con tendencia al acné, no emplees esta técnica. ¡Tienes muchas más, sigue leyendo!

Jabón facial: Una buena solución pero no la ideal

Yo no soy muy partidaria de lavarse la cara con jabón, como si fuera una camiseta sucia, pero como solución rápida y sencilla por la mañana, cuando te levantas con prisa, puede funcionar.

Pero lee bien el encabezado: tiene que ser jabón FACIAL. Ni se te ocurra usar el jaboncillo de las manos, por muy natural y verde que sea. Lo mejor es que te apliques la pastilla en las manos mojadas, hasta conseguir un agua jabonosa que pasarte por el rostro.

jabon facial para eliminar impurezas maquillaje

Si te has desmaquillado bien por la noche, apenas habrá suciedad que arrastrar por la mañana: solo las células muertas que salen al exterior durante el proceso nocturno de regeneración de la piel.

Por tanto, no te frotes, trata el cutis con delicadeza y sécate con una toalla específica a base de ligeros golpecitos, nunca frotando, para evitar irritaciones.

Toallitas desmaquillantes

Como su propio nombre indica, son para desmaquillar, por lo que no sustituyen la limpieza matutina. Resultan muy cómodas como solución de urgencia si llegas a casa muy cansada o no quieres sobrecargar tu neceser en un viaje cortito.

toallitas desmaquilladoras como limpiar cara

Arrastran el maquillaje, pero no en su totalidad (además, recuerda que tienes que tratar tu cara con cuidado, por lo que debes pasar la toallita con suavidad; no aprietes, en todo caso repite el proceso con más toallitas), por lo que si las usas, lo mejor es que después termines el ritual con tónico (verás cómo el disco de algodón sigue saliendo manchado de maquillaje).

Y, aunque en general están formuladas para desmaquillar todo el rostro (cara, ojos y labios), yo te aconsejo que, por lo menos, para quitar la pintura de los ojos emplees un producto específico, sobre todo si te has dado máscara de pestañas.

Consejo: no gastes mucho dinero en las mejores toallitas del mercado (como pueden ser las de Shiseido). Unas del súper de marcas sencillitas, como Diadermine o Vitesse, te valdrán (hay para pieles sensibles para evitar irritaciones y escozor). Ten en cuenta que solo las vas a usar de vez en cuando, salvo si las compras para un viaje específico y es muy probable que se te acaben secando o estropeando antes de que termines el paquete. De todas formas, tú eliges.

2 en 1: limpiadores más exfoliantes

Hasta ahora me he centrado en el proceso de limpieza cutánea, porque es el más importante, así como el paso previo a cualquier otro tratamiento: y es que ni cosméticos ni maquillaje funcionan igual en una piel plagada de impurezas que en una piel limpia.

3 en 1 exfoliante mascarilla limpiador
Incluso los hay 3 en 1 con mascarilla incluida

Te he hablado por encima, también, de otros productos como el agua micelar y el tónico, para complementar el ritual de limpieza o de eliminación de maquillaje. Pero en el mercado existen productos con varias funciones y, aunque en general el 2 en 1 suele mermar en eficacia, también los hay entre buenos y buenísimos.

¿Un ejemplo? El limpiador y exfoliante (¡justo lo que buscábamos!) suave exprés para todo tipo de pieles de Clarins. Se parece en su modo de empleo a los geles o espumas limpiadoras que emulsionan con agua, con el añadido de que exfolia la piel.

Tienes que humedecerte cara y manos con agua tibia, tomar un poco de producto y masajear suavemente la cara hasta que salga una ligera espuma. Después, has de aclarar con agua abundante, también templada, hasta eliminar por completo el producto y secar con ligeros golpecitos de toalla.

El granulado es muy ligero, por lo que no te va a irritar la piel, que queda extremadamente limpia y fresca. Tanto, que puedes incluso prescindir del tónico. Eso sí, si notas algo de tirantez, aplica después una crema hidratante adecuada para tu tipo de piel y tu edad.

Si quieres apuntar a gamas más bajas (y baratas), tienes productos similares de Uriage, así como de Vichy y Garnier (estos dos últimos añaden el efecto mascarilla al limpiador y exfoliante).

Leche limpiadora más tónico

Otra opción es la de usar sistemáticamente dos productos. La leche limpiadora es todo un hit de nuestros neceseres, el producto de limpieza facial más utilizado tanto por chicas jóvenes como por mujeres más maduras.

leche limpiadora con tonico

Aunque existen productos destinados a desplazarla en el mercado por sus composiciones más avanzadas y sus texturas más agradables, como el agua micelar y la espuma, la leche sigue siendo la reina de la limpieza.

Se aplica con un algodón o disco desmaquillante y basta con poco producto en cada uso. Hay que extenderla con suavidad, esperar a que actúe y después retirarla con un nuevo algodón, o con los que haga falta hasta que estos salgan impolutos. Eso sí, ¡no se te ocurra aclarar! Sería totalmente contraproducente.

Y por eso precisamente, el tónico es su complemento necesario. Porque aquello de que la piel limpia es una piel tirante y con brillo es una leyenda urbana mucho más terrorífica que la de la chica de la curva. Tras la limpieza, la piel debe quedar con una sensación confortable; lo contrario puede llevar a la irritación y la sequedad.

Consejo: aplica el tónico en dos fases distintas. La primera, con un algodón y siguiendo el mismo proceso que con la leche, arrastrando un poco; así, si quedan pequeños restos de suciedad, estos desaparecerán por completo. La segunda, a pequeños toquecitos por toda la superficie de la cara, para dejarla relajada y lista para el descanso.

Consejo de Perogrullo: elige la leche y el tónico que mejor se adapten a tu tipo de piel. Déjate guiar por eso más que por el precio del producto: por ejemplo, L’Oréal cuenta con una leche limpiadora para pieles maduras muy untuosa y eficaz. Y, si tienes la piel sensible, con acné o tendencia a los eczemas, opta por fórmulas con agua termal, como la de Avène, que puedes comprar en farmacias. Si prefieres cosméticos de gama más alta, Biotherm cuenta con varios productos para todo tipo de pieles basados, también, en los poderes del agua termal.

Las nuevas texturas para limpiarse la cara

La cosmética avanza como loca, y cada vez aparecen en el mercado productos que prometen más eficacia, sí, pero también un uso más agradable. ¿El objetivo? Llevar el spa a casa de modo que el ritual de belleza se convierta en todo un momento de placer, aunque nos lo tengamos que proporcionar nosotras mismas en vez de abandonarnos a manos expertas.

Geles emulsionantes con agua

Las limpiadoras en gel emulsionan con agua y son de textura untuosa, aunque eso no significa que no puedan usarse en pieles grasas. Depende, como siempre, de su formulación, así que lee bien lo que pone en cada envase para saber si es adecuada para ti. ¿Un ejemplo para todo tipo de piel? La Perfectly Clean de Estée Lauder, formulada con microesferas exfoliantes (aunque no puede considerarse un producto exfoliante per se) que eliminan a la perfección el exceso de sebo, la suciedad y las pieles muertas. De tacto supersedoso, aplicarlo es todo un placer y se puede usar incluso dos veces al día, para que no debas diversificar los productos (y multiplicar el gasto). ¡Te sirve el mismo para la limpieza matutina que para el ritual nocturno!

Otro gel que te puede gustar, este específico para pieles normales o tirando a secas, es el gel limpiador hidromineral Biosource Mousse de Biotherm, de uso diario (por la mañana), que revitaliza la piel y la prepara para soportar las agresiones a las que se verá sometida a lo largo del día.

Aceites y cremas

Los aceites, aunque su nombre pueda llevar a engaño, suelen tener efecto seborregulador, por lo que no engrasan la piel y podrás usarlos aunque tu piel sea mixta o tengas tendencia a los granitos. Eso sí, si eres de piel grasa, yo me lo pensaría, aunque en la caja diga lo contrario, a menos que hablemos de un aceite natural de geranio, de efecto muy astringente.

Las cremas limpiadoras tienen, por lo general, efecto desincrustante, por lo que resultan ideales para la eliminación de los antiestéticos puntos negros que suelen proliferar, sobre todo, en la nariz. Su uso aún es poco común y, qué quieres que te diga, a mí (opinión personal) no me acaban de convencer. ¿Quieres probar de todos modos? No las tienen todas las marcas, pero puedes encontrarlas en el catálogo de Kenzo o Diptyque, aunque esta última tiene un precio prohibitivo (aviso).

Agua micelar

Agua (por lo que no la tienes que aclarar) con micelas, partículas que repelen la humedad (por lo que no reseca a piel) y absorben el sebo y las impurezas. Se aplica con un algodón y sirve tanto para el rostro como para el contorno de los ojos y las pestañas y combate las bacterias responsables de la proliferación de los radicales libres. ¿Dicho en cristiano? Previene el envejecimiento.

Es la nueva perla de la cosmética por sus múltiples propiedades, por lo que casi todas las marcas la han incluido en su oferta. Puedes elegir agua micelar de Caudalie, Vichy, Bioderma, L’Oréal, Orlane, Lancôme…

Las mascarillas no son productos que debas incluir en tu ritual diario (al igual que casi todas las exfoliantes, cuyo uso debe restringirse a una o dos veces por semana y evitarse si se padecen lesiones de acné, heridas o eczemas, porque se podrían infectar). Lo mejor es emplearlas una vez a la semana, cada quince días o incluso una vez al mes, en función del producto concreto que uses, su composición y tu tipo de piel.

Es un tratamiento más en profundidad y puedes encontrarlas en farmacias, en herbolarios, en el supermercado y en perfumerías de alto standing, porque las hay a cientos. ¡Tienes dónde elegir! Yo te recomiendo que las pruebes de vez en cuando, porque proporcionan un momento de relax impagable y los resultados son reales y visibles.

Opinión: Apivita, una marca cuyas formulaciones se basan en ingredientes naturales en un 85-100% y que puedes encontrar en farmacias, es mi favorita. ¿Por qué? Por lo que ya te he contado sobre la ausencia de químicos, pero también por su variedad, su precio y sus resultados.

¿Cuáles son mis preferidas?

  • La mascarilla facial limpiadora suave con arcilla rosa, un 88% de ingredientes naturales y recomendada para pieles sensibles, maduras, secas y normales. Deja los poros impolutos, previene el envejecimiento porque sustituye el agua por la infusión de té verde y, además de limpiar, hidrata en profundidad y tiene un efecto calmante que te va a encantar.
  • La mascarilla facial de limpieza profunda con arcilla verde, un 88% de ingredientes naturales y recomendada para pieles jóvenes, grasas y mixtas. Cierra los poros, el extracto de propóleo le proporciona efectos antisépticos y elimina el sebo y las impurezas a la perfección. Además, previene la aparición de nuevos puntos negros y suaviza la piel.

 

Y, después de todo esto, la pregunta de oro:

¿Cuál es el mejor limpiador de cara?

Y como hay tantas respuestas como personas, te voy a dar simplemente mi opinión. Y a mí lo que más me gusta y lo que mejor me gunciona es… Tachán, tachán…

¡LOS GELES QUE EMULSIONAN CON AGUA! Para mi piel le va perfecta pero ojito, a ti a lo mejor por tu características dérmicas, no te va tan bien. Pruébalo y me cuentas. Y, en lo que respecta a ingredientes, son cosméticos que basan sus fórmulas en agua termal.

Por eso, en cuanto a productos específicos, me parecen fantásticos los geles limpiadores de Biotherm, tanto el que te he mencionado antes como uno especial purificante antibrillos que es estupendo para el verano, cuando los baños de sol y las cremas solares convierten nuestro cutis en un espejo.

Te los recomiendo, desde luego, por su eficacia, y porque no agreden la piel y te dejan una sensación totalmente placentera, mucho más confortable que la que te queda tras el uso de una leche desmaquillante tradicional.

Además, su uso es muy sencillo, por lo general no es necesario aplicar un tónico después y, si andas con prisa, los beneficios del agua termal te permiten pasar también de la crema hidratante, aunque no sea una práctica aconsejable, sobre todo por la noche, momento en el que la piel se regenera y los activos cosméticos obran maravillas.

Por último, solo quiero darte un par de pinceladas sobre la exfoliación, que ha quedado un poco olvidada: no abuses de ella, aplícate una crema hidratante después del producto exfoliante SIEMPRE SIEMPRE Y SIEMPRE y no se te ocurra exfoliarte después de tomar el sol: ¡la piel reaccionará ante lo que considera una agresión y te saldrán ronchas rojas por toda la cara! (Y sí, te lo digo por experiencia). Ten cuidado, también, si tienes granos o espinillas, porque podrías romperlos, con el consiguiente riesgo de infección.

Y con esto y un bizcocho… Nos vemos en el próximo artículo, las dos, eso sí, con un cutis impecable. ¿Trato hecho?

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Periodista y proyecto de historiadora del arte. Me apasionan los fantasmas, la literatura del siglo XIX, Quim Gutiérrez, el chocolate y los gatos persas. Intento ser normal, pero creo que no me sale del todo bien. Aquí intento ayudarte y divertirte.

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